Por: Raul Calamante (Sec. de relaciones institucionales de la CTA Pcia. de Bs. As).El agravante de este último índice de desocupación difundido ayer, es que mientras a nivel Nacional bajó a un 6.4% ubicándose entre los más bajos de la historia reciente, en el Partido de Gral. Pueyrredón subimos dos puntos con respecto al mismo periodo anterior con un más que preocupante 11,7%.
· A nivel Nacional, el Estado debe aportar políticas focalizadas;
· En nuestra ciudad, que no entró, como el conurbano, en los planes de emergencia, como el Plan Trabajar, y lo poco que llego fue a cuentagotas.
· En el plano provincial, el Ministro se sacó fotos con dirigentes locales en pomposas campañas contra el trabajo en Negro, pero los recursos y las acciones concretas brillaron por su ausencia como en el resto de la gestión del Estado Bonaerense.
El Municipio no se da por enterado y algunos de sus funcionarios pretenden explicar el fenómeno desde argumentos ligados a las mediciones y a la estacionalidad; en definitiva, como siempre, vendiendo humo. Decir, como se sostiene desde algunos espacios, que los índices de desocupación son altos porque, previó a la temporada, los trabajadores buscan empleo temporario y eso aumenta la población demandante es una obviedad.
Pero también pone en superficie de que, si alguien busca laburo temporario y es vecino de nuestra ciudad, es porque lo necesita y no tiene un trabajo estable durante el resto del año; es decir sobrevive haciendo changas y es parte del ejército de precarizados estructurales donde la mayoría son mujeres y jóvenes que deambulan de las fábricas clandestinas del Puerto a la zona de quintas u otro tipo de oferta en negro para llevar un peso a su casa, sin derechos laborales, sin aportes jubilatorios, sin obra social y en condiciones de salud y seguridad laboral muy parecidas a la esclavitud.
Es hora de que todos los marplatenses exijamos repuestas concretas que requieren un firme compromiso de los organismos responsables en la materia y que pongan a nuestra ciudad en sintonía con las políticas nacionales que se implementan para atender la urgencia, pero también para atacar las causas estructurales como el Trabajo en negro ligado a actividades como la pesca y la frutihorticola, con rentabilidades que se pueden medir fácilmente a la hora de ver los precios finales de estos productos, ya sean de exportación o en los supermercados para el consumo interno y lo que se les paga a los trabajadores.
La creación de empleo no es mágica, pero requiere de acciones en nuestra ciudad que siguen siendo una promesa: la operatividad del puerto local tan postergada, la re potenciación de la Central 9 de julio para dotar de una oferta energética mayor al parque industrial con un costo competitivo para la radicación de empresas, una articulación con la Universidad y los organismos vinculados a la producción de propuestas que le agreguen valor a una producción que hoy sigue siendo mayoritariamente primaria.
Asumir, que no es lo mismo ser una ciudad exclusivamente turística que una ciudad con desarrollo industrial y con turismo no es sólo una interpretación semántica sino dos modelos bien definidos: uno para unos pocos y otro con inclusión y desarrollo. Es una verdad de Perogrullo repetir que tenemos todo lo que una ciudad puede aspirar para desarrollarse: una naturaleza mal cuidada pero bella y con recursos que bien explotados son sustentables al fin; un potencial humano importante con un sistema educativo que, con la inversión adecuada, está en condiciones de aportar respuestas; con una Universidad que puede ser motor de un polo tecnológico.
Se requiere una política articulada entre los distintos niveles del estado pero fundamentalmente que el poder político local convoque a los trabajadores y a las organizaciones sociales que puedan hacer su aporte para el seguimiento de un plan con objetivos concretos y medibles, que ponga su principal foco en la mejora de la calidad de empleo y por ende de vida de nuestros vecinos Marplatenses.
En definitiva, se requiere de un modelo que deje atrás el pensamiento mezquino de unos pocos que siguen pensando a la ciudad como la aldea turística de su fundación y que avancé en un proyecto con desarrollo social y ambiental sustentable; y eso requiere de un compromiso de todos aquellos sectores que pensamos en una ciudad para todas y todos, más allá de los alineamientos partidarios y de las coyunturas electorales.
Aclaración: La opinión vertida en este espacio no siempre coincide con el pensamiento de la Dirección General.

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