Desde el viernes, una ola de atentados terroristas mató a casi 200 personas en ese país.
El nuevo ataque ocurrió en la madrugada de ayer en la localidad de Mafa, a unos 40 kilómetros de la ciudad de Maiduguri, donde el sábado dos explosiones en un mercado dejaron más de 50 muertos, informaron testigos.
El ataque en Mafa se produjo con armas automáticas, explosivos y lanzamisiles. Los terroristas entraron arbitrariamente en casas y abrieron fuego contra sus habitantes. Hay además numerosos heridos. En esta acción, el grupo destruyó más de un 70% de los edificios del pueblo. El jefe de la policía del estado de Borno, Lawal Tanko, confirmó el ataque pero no dio una cifra exacta de víctimas.
Un senador de la región, Ahmed Zanna, dijo a la agencia AFP que “los soldados que habían sido desplegados en Mafa para proteger a los residentes huyeron, porque no podían hacer frente a la capacidad de fuego y númerica de los hombres armados”, militantes de Boko Haram.
El sábado estallaron dos coches bomba en Maiduguri que causaron la muerte a 52 personas. Esa misma jornada, combatientes de Boko Haram atacaron la aldea de Mainok, mataron a 39 residentes y destruyeron la localidad.
Algunas organizaciones humanitarias acusaron ayer a las autoridades nigerianas de haber fracasado en la lucha contra el grupo terrorista. Además, también lamentaron que no hayan podido proteger a la población civil de la violencia en tres estados donde en mayo del año pasado se impuso el estado de excepción.
La secta Boko Haram –que en lenguas locales significa “la educación no islámica es pecado”– lucha por establecer un Estado islámico en el norte de Nigeria, de mayoría musulmana, que se rija por la sharía (ley islámica).
Desde el año 2009 el grupo mantiene una campaña terrorista que se ha cobrado, de acuerdo con distintas fuentes, entre 1.500 y 3.000 víctimas en Nigeria. Y en las últimas semanas ha intensificado su actividad.
Según fuentes policiales, en los últimos once días han muerto cerca de 300 civiles en diferentes atentados atribuidos a este grupo islamista.
A fines de febrero, presuntos miembros de Boko Haram atacaron un dormitorio común de un colegio de secundaria del nordeste de Nigeria y mataron a 43 personas, casi todos ellos alumnos. Días antes, había matado a 90 personas en un ataque a tiros en un pueblo de la misma región.
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