Es el edil que fue arrestado por conducir borracho, en contramano y resistirse a la autoridad. El concejal fue suspendido por el HCD de Avellaneda, mientras se negocia su expulsión definitiva. Durante el cese de funciones debe entregar su oficina pero se niega rotundamente a hacerlo.
Otro escándalo envuelve al concejal Lewicki. luego de haber sido detenido por conducir borracho y por pendencia en Capital y tras conocerse la resolución de suspender preventivamente de sus funciones por parte de la comisión conformada por los presidentes de los bloques del Concejo Deliberante para investigar el caso.
Es que el edil, debe entregar su despacho para que en su lugar lo ocupe la concejal entrante Julia Recalde, mientras tanto todavía está en debate y negociación el tratamiento de expulsión definitiva de Lewicki. Sin embargo, en un nuevo escándalo institucional se atrincheró en la oficina y no piensa soltarla mientras "solo" este suspendido y no destituido. Cómo si no fuera lo suficientemente grave una suspensión en su cargo.
La Agrupación Unidos por Avellaneda dio a conocer un comunicado de prensa que aquí reproducimos en su totalidad:
"Nuestra agrupación califica la misma como tibia, corporativa y de espalda a lo que la sociedad reclamaba como una medida ejemplar ante un acto delictivo cometido por un legislador.
La blanda decisión permite que el Concejal se atribuya nuevas licencias caprichosas, patoteras, por encima de toda autoridad y el normal funcionamiento de las instituciones. Asimismo demuestra que el implicado que no aprendió ninguna lección de esta lamentable situación que generó. Tampoco existe reflexión alguna por su parte Este accionar incomprensible reafirma nuestro pedido de expulsión del Concejo Deliberante.
Nos llama la atención que el Bloque Cambiemos donde hay concejales que no trabajan nunca, el día de la reunión de la Comisión, asomaran para proteger un acto ilícito. Unidos por Avellaneda actualmente mantiene un diálogo permanente con autoridades del Concejo Deliberante al respecto, quienes están trabajando a fin de llegar a una pronta solución.
Es una falta de respeto para el vecino que por el antojo de una persona que evidentemente no se encuentra en sus cabales; la Concejal a Julia Recalde deba atender a los vecinos en la calle, los pasillos del Concejo o el Hall del municipio y no pueda ofrecerles la comodidad que merecen", finaliza.
Cabe reflexionar, ¿Hasta cuando las instituciones seguirán manchadas en el Gran Buenos Aires?
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