Hay otro detenido por el brutal ataque sexual en Etcheverry

Hay otro detenido por el brutal ataque sexual en Etcheverry

Se sospecha que pudo acompañar al otro acusado. Se conocen y tienen nombres parecidos. Agravaron los cargos 

Por el abuso sexual y el robo contra una madre y su hija de Etcheverry, un espanto por el que las dos continúan internadas en el hospital de Melchor Romero, ahora hay un segundo sospechoso preso. A este joven, de 25 años, lo acusan de haber acompañado al otro detenido durante todo el tiempo que duró la salvajada, aunque - de ser así- no está claro qué rol pudo jugar cada uno. Hubo testigos que aseguraron haberlo visto en la zona poco después del ataque, dijeron fuentes policiales. Con ese dato trabajaban los agentes encargados de arrestarlo, en paralelo con la búsqueda de Cristofer Benítez (22), conocido como “Puloco”, que fue la primera persona a la que apresaron. Al segundo joven lo fueron a buscar hasta su domicilio, en 45 entre 231 y 232, luego de que se dictara su orden de detención. “Lo atraparon en la esquina de su casa. Tiene 25 años y se llama Cristian Britte. Tendría antecedentes por delitos contra la propiedad y además sería amigo de Benítez”, se informó en un parte oficial. Además, los policías se llevaron demorado a su hermano, de 17 años, “por morder en el brazo a uno de los agentes y tener marihuana escondida”, señalaron los mismos voceros. Este menor ya fue liberado. En su domicilio, y en una casilla de 226 y 57 en la que aparentemente habría vivido “Puloco”, se secuestraron distintas prendas de vestir, algunas con manchas de sangre, que serán sometidas a exámenes de laboratorio. El objetivo de los investigadores es conseguir nuevas pruebas que sirvan para establecer qué grado de culpabilidad tienen. CARGOS AGRAVADOS El juez de Garantías Juan Pablo Masi, en tanto, agravó ayer a “tentativa de homicidio con violencia de género”, entre otros delitos, los cargos contra Cristofer Benítez. De la misma manera, esa imputación recaerá sobre el segundo detenido. En tal sentido, voceros judiciales indicaron que al hacer lugar al pedido de detención formulado por la fiscal que investiga el caso, Virginia Bravo, el juez entendió que el imputado sería el autor de los delitos de “robo calificado por efracción, abuso sexual con acceso carnal doblemente calificado por haber resultado un grave daño a la salud física de la víctima y por haber sido cometido por dos personas (dos hechos), y homicidio triplemente calificado por ensañamiento, alevosía y para procurar la impunidad, y por haber sido cometido por un hombre contra una mujer mediante violencia de género, en grado de tentativa (dos hechos)”. De tal forma, el juez Masi, por la secretaría de las doctoras Julieta Genco y Soledad Ullua, modificó el encuadre legal dado al caso. Benítez era intensamente buscado por al policía y fue detenido anteayer. Le secuestraron un teléfono celular que sería de una de las víctimas, una bombacha de mujer y una revista pornográfica. “Y tenía algunos rasguños visibles”, destacó un investigador. LA LUPA EN SU HISTORIAL Voceros de Tribunales señalaron que ahora se investiga si Benítez tuvo participación en otros abusos ocurridos en la misma zona. Uno de esos casos sería el de una menor que fue violada y asaltada el 10 de noviembre en 208 y 52, explicaron. A las dos mujeres, de 23 y 56 años, las atacaron a las 4 de la madrugada del domingo en su casa. La primera versión hablaba de un hombre que las redujo con golpes feroces y luego las sometió sexualmente. Ahora pareciera ser que fueron dos.

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