El titular de Inspección General, Eduardo Bruzetta, confirmó que el sábado por la noche realizaron un procedimiento en un inmueble del sector, que terminó con la clausura y el secuestro de varios elementos utilizados para la venta de servicios sexuales. En el lugar, trabajaban entre cinco y seis mujeres argentinas y paraguayas que eran sometidas a condiciones infrahumanas.
Y especificó: “gracias a esas tareas, detectamos un espacio donde se ofrecía sexo a cambio de dinero y donde se incumplía la ordenanza 19.789, relacionada con la prevención de la trata y la explotación de la prostitución ajena”.
“En el lugar – repitió Bruzetta – había entre cinco o seis mujeres, que fueron identificadas y recibieron el apoyo correspondiente para declarar con tranquilidad; pero también encontramos más de 100 botellas de alcohol, artefactos lumínicos, una fonola, camas, colchones, mesas de luz, sillas y otros elementos, que fueron incautados”.
Al finalizar, en tanto, el funcionario sostuvo que el local quedó en observación para evitar que se reinstaure la actividad. Y remató: “hemos inspeccionado varias veces, pero se trata de una zona difícil, donde suelen realizarse acciones clandestinas y cuasi-delictivas en forma permanente”.
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