El edificio donde funcionan la Escuelas Primaria 46 y la Media 33 de Villa Albertina fue saqueado por tercera vez en el año. "Tenemos preocupación y bronca porque nos cuesta bastante conseguir las pocas cosas que tenemos", lamentaron los docentes en diálogo con Info Región.
Las autoridades del establecimiento confirmaron a Info Región que los ladrones se llevaron desde libros de primer grado hasta una guitarra. El hecho se registró apenas 72 horas después del robo ocurrido en la Escuela Normal Antonio Mentruyt (ENAM) de Banfield.
La maestra de la Primaria 46 y delegada del Sindicato Único de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (Suteba), Cristina Peralta, contó que fue la primera persona en ingresar al establecimiento y que el panorama era desolador. “Estaban las puertas de entrada violentadas, las cosas tiradas por todos lados y habían dejado tres mensajes escritos”, detalló la docente.
Los recados, repetidos en tres ocasiones, indicaban “Lovemos jaja” y eran acompañados por un insulto. Para grabarlos, los delincuentes volcaron sobre el piso toner, yerba y harina de maíz, y escribieron encima con un trazo fino.
“Es la tercera oportunidad en el año que roban y rompen todo. Las otras veces fueron después de un fin de semana largo y tras las vacaciones de invierno. Entran forzando alguna puerta, roban todo lo que se puede comercializar y, además, destruyen libros y todo lo que encuentran”, narró Peralta.
Las aulas más dañadas fueron las de la institución primaria. Allí los útiles que no fueron robados inundaban los pisos de los salones y los armarios evidenciaban signos de violencia. También un ventilador de pared a medio arrancar amenazaba con caerse.
“Acá hay que cambiar las aberturas: tanto el portón por donde se entra a la escuela secundaria como la primaria. No son trabajos onerosos, pero desde el Consejo Escolar no nos dan respuestas. Es más, todavía no se presentó nadie”, lamentó la referente de Suteba.
Además, los docentes enumeraron a este medio algunos de los objetos que le fueron sustraídos al alumnado. “Se llevaron colecciones de libros de primer grado, una caja llena de lapiceras, lápices y otros útiles que tendría unos 500 artículos, unas camperas que dejaron las maestras en las sillas, una estufa nueva, termos, pavas eléctricas y una guitarra”, contaron.
Por último, Peralta reflexionó sobre los hechos de vandalismo, más allá del robo: “Tenemos mucha preocupación y mucha bronca porque nos cuesta bastante conseguir las pocas cosas que tenemos. Es una escuela que además tiene problemas de infraestructura y da mucha bronca que después de tanto esfuerzo avancemos cinco pasos y retrocedamos veinte”, lamentó, aunque advirtió: “Volveremos a empezar”.
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