Ayer por la mañana, una de las tapas de la obra perteneciente al pluvial de barrio Laprida, se cayó con el peso de un camión recolector de residuos, de manera que la cubierta se hundió, y necesitó la colaboración de un camión de la misma empresa, para ser retirado. Los vecinos del barrio solicitaron la conclusión de una obra que se encuentra parada desde hace varios meses. Con dicho hecho, ya son cuatro los vehículos que sufrieron inconvenientes similares sobre la calle principal del barrio.
Sobre la obra, Casas sostuvo que “tenemos un montón de inconvenientes. Algún día alguien se va a accidentar, y no es responsable ni el municipio ni la provincia, ni nadie. Lo único que sabemos los habitantes de Laprida, es que igual se saca la plata, porque no es gratis. Nosotros lo pagamos en cómodas cuotas o como sea, pero pagamos la repavimentación y el pluvial. Y hasta el día de hoy no tenemos respuesta de nadie”.
Por tal motivo, sostuvieron la importancia de refaccionar y concluir la obra del pluvial que atraviesa todo el barrio, debido a que hace poco tiempo, un camión volcó en dicho lugar. Y ayer, “la gente de Clear se golpeó, no fueron golpes fuertes, pero ¿qué hubiera ocurrido si se caía un colectivo? Además, no tenemos a quién reclamarle porque el municipio no tiene nada que ver porque es de provincia, y ahí no tienen plata. Solo queremos respuestas” remarcó Casas.
Sumado a ello, varias de las tapas se encuentran rotas, de hecho, “al lado de la que se cayó, también está partida. Y en el sector de la cancha de veteranos, los vecinos taparon la obra para que pueda circular el colectivo” detalló la vecina, quien remarcó que dichas tapas, se encuentran prácticamente en el aire, debido a que no cuentan con una base sólida y suficientemente anchas para poder sostenerlas. Por tal motivo, consideró que “es un barrio abandonado. Es hora de que los vecinos se levanten y protesten, porque nosotros pagamos los impuestos, y esos impuestos queremos que vuelvan para el barrio”.
Irregularidades y falta de gestión vecinal
Asimismo, Casas remarcó que junto al grupo de vecinos autoconvocados, continúan gestionando para que se regularice la vecinal, “creo que ya viene la última parte, así que sí o sí tienen que pedir la asamblea, porque el mandato actual se termina el 26 de noviembre. Y para que el barrio empiece a progresar, lo lógico es tener un representante que pelee por el barrio, y que no esté sentado mirando la política”.
Además, la vecina indicó que el próximo mes, deberían de realizarse las elecciones vecinales, pero “quien dice ser el presidente, aún no ha presentado la documentación firmada por un escribano, tal y como se pedía desde el IGJ”.
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