Otro abuelo sufrió una brutal golpiza al ser asaltado

Otro abuelo sufrió una brutal golpiza al ser asaltado

El domingo a las 10 de la mañana sonó el timbre en la casa de Nicolás Oyola, en el barrio San Rafael, y cuando abrió la puerta se encontró con una pareja joven que  le apuntó con un arma de fuego. Una vez adentro le propinaron fuertes golpes, solo para sacarle algunos pesos y dos anillos.

Eran las 10 y media de la mañana del domingo cuando una mujer tocó el timbre de la casa de San Lorenzo 1050. Nicolás Oyola salió a atender creyendo que era alguien que vendía cosas o una visita. Sin mediar palabra, un hombre que estaba fuera de la visión del anciano lo empujó hacia adentro de la vivienda y, a los golpes, le exigió que le entregara el dinero. 

"La pareja tendría alrededor de 30 años y tenían la cara tapada. El muchacho estaba con un revólver y me pegaba. Yo le dije que no tenía plata. Imagínese, soy jubilado y cobro la mínima. Me tiró al suelo y me pateó las costillas, estoy muy dolorido" explica Nicolás.

Pero no sólo recibió golpes en el tórax, sino también en el rostro, así se lo podía ver ayer a la mañana cuando prestó su testimonio a Diario San Rafael, con dolores, tristeza y, por supuesto, con bronca, agregó que "Me llevaron un anillo de sello que tenía grabado mi nombre y que quería mucho, también me sacaron reloj y lo que más pena me causa es que además me robaron la alianza de casamiento".

Cuando se realizó la denuncia y llegó la Policía, ésta debió pedir asistencia a una ambulancia del hospital Schestakow. El médico que lo asistió decidió llevarlo al centro asistencial para realizarle distintos estudios. La prioridad fue detener la hemorragia nasal y practicarle rayos X para determinar si tenía fracturas, cosa que se descartó, pero de todos modos el hombre sufría fuertes dolores en el cuerpo que se masajeaba constantemente. 

"El barrio está pasando por un momento de inseguridad que nunca habíamos visto. Hace pocos días robaron a la vuelta y también hubo dos robos en la otra cuadra", Manifestó Oyola.

La ferocidad del ataque es injustificable desde todo de vista, y se observa que Nicolás es una persona humilde. Asegurarle a la pareja de malvivientes que lo atacaban que no tenía dinero parece que los enfureció y se ensañaron golpeándolo con más intensidad. 

Ahora está con miedo, tanto que ni siquiera quería abrir la puerta cunado el diario llegó a su domicilio. "No se puede vivir de esta manera, ya ni salir a la calle podemos. Por favor, que alguien haga algo", imploró.

 En los últimos tiempos varios adultos mayores fueron blanco de hechos violentos. Desde el ataque y asalto que sufriera la familia Zingaretti, Juan Gutiérrez, de Cuadro Benegas, y varios otros episodios donde el factor común han sido los golpes, estos casos van engrosando las estadísticas policiales. Casi siempre se trata de malvivientes que actúan con ferocidad, están armados y con frecuencia son mayores de 30 años. Asimismo, el accionar es “muy profesional”, según las víctimas.

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