El rector de la Universidad Nacional de Tucumán emitió un comunicado repudiando distintos acontecimientos que se producen a una semana de la elección del nuevo rector de la Casa de Altos Estudios.
“A siete días de la realización de la Asamblea Universitaria, lamento alertar que maniobras espurias pretenden torcer, una vez más, la voluntad de los universitarios tratando de alterar el resultado del proceso electoral en la Universidad Nacional de Tucumán.
Es mi deber como Rector de la UNT advertir a la sociedad tucumana, en general, y a la comunidad universitaria en particular, que los partidarios de la injuria y la extorsión pretenden instalar en la agenda pública un tema sensible y complejo que está en manos de la Justicia, para favorecer intereses ajenos a la Universidad.
Desde hace tiempo, cada vez que la Justicia y los organismos nacionales de control lo han solicitado, he remitido centenares de informes para su evaluación. Sin embargo, durante los 8 años que llevo al frente de esta Casa, nunca he sido citado por la justicia.
De repente, a 7 días de las elecciones, al igual que hace cuatro años, en este importante momento electoral, se pretende echar un grave manto de sospecha sobre mi persona y sobre esta gestión, con clara intencionalidad política, y fundamentalmente, para provocar la sensación de zozobra en el electorado.
No soy ingenuo. Soporté en reiteradas oportunidades presiones de este tipo. En innumerables momentos de esta gestión, la Universidad fue sometida a la calumnia, con el fin de afectar la honorabilidad de esta institución, que se apresta a cumplir sus primeros 100 años.
Curiosamente, observo que, lo que desde hace semanas se anticipaba en las columnas dominicales de un prestigioso diario, parecería encontrar eco en medidas que desnudarían la connivencia de intereses entre actores políticos de diversa índole.
Solo la fuerza de la política espuria explicaría que se proporcionen noticias parciales, quebrantando el deber legal de honrar el secreto del sumario con relación a los extraños. (Artículo 204 del Código Penal).
Maniobras como estas pretenden ofender, además, la inteligencia del electorado universitario, facilitando operaciones extorsivas. Pero el fragor electoral no debe avasallar el prestigio de la UNT. Aliento, entonces, a que la comunidad no sea permeable a este operativo.
Es por ello que rechazo la violencia discursiva, las maniobras mediáticas, la injerencia de extra universitarios y la violación de todos los límites institucionales con fines electorales.
La comunidad universitaria no se confunde.
Hago votos para que, en los días que vienen, la comunidad universitaria se disponga a vivir sus primeros 100 años, así como su recambio de autoridades, como ha venido sucediendo hasta el presente, en un clima de respeto, serenidad, reflexión y responsabilidad”.

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