Anahí Salvatore, una pergaminense de 49 años que vive en Rosario desde hace mucho tiempo, fue una de las caras más difundidas por los canales de televisión cuando pedía ayuda desde una ventana los minutos posteriores a la explosión.
Días atrás, su imagen era distinta: era quien gritaba desesperadamente pidiendo auxilio desde un edificio colindante al que se derrumbó. “Jamás pensé en tirarme”, le dice a los medios y asegura que sólo “quería bajar. Estaba muy consciente de que no me iba a tirar. Quiero remarcarlo. Buscaba aire más fresco que venía de abajo”.
Anahí estaba en el quinto piso del edificio ubicado frente al que se desplomó. En ese momento se hallaba en una habitación trasera, sintió la fuga de gas y minutos después ocurrió la explosión.
Apenas sintió la pérdida se comunicó con su esposo por teléfono y el hombre le dijo que ya iba, pero no hubo tiempo. Recién después de ser rescatada por un bombero pudo encontrarlo. “Estuve siempre muy consciente y muy lúcida. Tengo todas las imágenes clarísimas. Me acuerdo de todos los movimientos”, relató.
Además agregó que “no pasaron cinco minutos entre que sentí el olor a gas y la explosión. De golpe todo negro. No sé cómo, me pude arrastrar y salir de abajo de algo”.
La mujer recuerda la asistencia de dos bomberos, uno que subido por una escalera le acercó una botella con agua, imagen que retrataron las cámaras y que dio la vuelta al mundo. “Dame una soga que yo puedo salir de acá. Vos me atás y yo salgo”, le dijo la mujer al rescatista. El otro momento que recuerda es cuando un bombero entró por un edificio vecino y la sacó.
Por último la mujer oriunda de nuestra ciudad reflexionó: “Me miro que estoy entera y ruego por un montón de gente que vi y por las que no sé dónde están. También por la gente que está acá internada y que sé que no está tan bien, pero que están vivos, y eso es lo que quiero transmitir”.
Comentá la nota