Por Ricardo RoaPara el Banco Central, la dramática falta de billetes de estos días tiene que ver con un “pico estacional” agravado por “el efecto psicosis” . Eso fue lo que dijo ayer un vocero de la entidad. Es cierto que en esta época se cobran sueldos, vacaciones y aguinaldos. Y que se gasta más por las fiestas. Tan cierto como que hubo tiempo de sobra para evitar la crisis.
No sólo la imprevisión diferencia a este “pico estacional” de otros en que bancos y cajeros funcionaron normalmente. Esta vez hay, además, un pico de inflación que se come el valor de los billetes.
Sencillamente, hoy hace falta más plata.
¿Cuál es la psicosis? ¿Que como cualquier hijo de vecino, la gente quiera cobrar el sueldo o sacar dinero? Tiene todo el derecho del mundo. Y si hubiera plata suficiente, no habría ninguna psicosis.
El problema es que no la hay.
También pasa que el Gobierno se niega a imprimir billetes de $ 200 o más que aliviarían la situación. Supone que si los emite estará reconociendo la inflación . Como si alguien ignorase el fuerte aumento de los precios.
La pérdida de valor de los cien pesos viene de hace tiempo y fuerza al Central a imprimir cada vez más. Hasta se están importando nada menos que cien millones de billetes de $ 100 de Brasil. Como informa Alcadio Oña, un documento interno del Banco advertía ya en 2005 que esto podía pasar.
Y entre otras alternativas, incluía la de emitir papeles de mayor valor. Está claro que esto no se hizo.
Por semejante ineficacia, el Gobierno paga dos veces: no logra ocultar la inflación y se compra la justa bronca de la gente. Y encima, las explicaciones delirantes de Aníbal Fernández: el lunes anunció que estaba “todo resuelto”.
Que se lo diga a los que están haciendo colas en los cajeros.

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