Otra muerte en un barrio azotado por los tiros

Otra muerte en un barrio azotado por los tiros
Marqués Anexo, o mejor puesto, el conglomerado de sectores que se aglutinan en estas manzanas ubicadas al noroeste de la ciudad de Córdoba, entre la Cornelio Saavedra y las vías del tren, es un símbolo de las respuestas eficaces que jamás llegan.

Las tragedias, dicen, sirven para aprender. De lo contrario, las sociedades quedan condenadas a repetirlas, sufrirlas y llorarlas una y otra vez. Marqués Anexo, o mejor puesto, el conglomerado de sectores que se aglutinan en estas manzanas ubicadas al noroeste de la ciudad de Córdoba, entre la Cornelio Saavedra y las vías del tren, es un símbolo de las respuestas eficaces que jamás llegan.

Franco Tapia, un adolescente de que en marzo había cumplido los 18 años, que ya estaba lejos del sistema escolar del que desertó temprano, empleado de una firma de limpieza, que juntaba los billetes para comprar su primera moto, murió en los primeros minutos de ayer cuando estaba reunido junto a otros amigos de El Pueblito, una de las fronteras invisibles de Marqués Anexo, debajo de una mora, en calle 9 de Julio a unos 20 metros del cruce con La Recova.

La nota completa en la edición impresa de La Voz del Interior.

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