Autoridades del Proyecto Padres fueron testigos de los excesos en la zona de los boliches. Cientos de jóvenes alcoholizados se retiraron conduciendo vehículos. Advierten que “falla la prevención”.
Jóvenes heridos en accidentes de tránsito por conducir en estado de ebriedad, desorden vehicular, peleas, corridas, música a todo volumen saliendo de parlantes de autos y camionetas y botellas de bebidas por todas partes. Todo esto formó parte de la agitada mañana del domingo en este punto conflictivo de la ciudad.
El Prof. Marcelo Arambuena, presidente de Proyecto Padres, no dudó en asegurar que “la falta de medidas preventivas es la principal causa de todos los problemas que suceden especialmente durante los fines de semana”.
Precisamente, Arambuena fue uno de los testigos de las situaciones lamentables que se repitieron ayer en uno de los principiales accesos a la ciudad, tal como se había dado hace algunas semanas, cuando EL LIBERAL pudo documentar fotográficamente los incidentes que se dan al cerrar los boliches.
“El descontrol comienza alrededor de la tres o cuatro de la madrugada, cuando los chicos, muchos de ellos menores de edad, llegan en motocicletas, autos o camionetas y se instalan frente a los boliches o en los alrededores para ingerir bebidas alcohólicas, fumar y escuchar música o bailar en la calle. De ahí se desencadenan todos los problemas”, resumió.
El enojo de quienes forman parte de esta organización civil tiene que ver con los reiterados compromisos de los organismos oficiales de control, para tomar medidas preventivas para evitar el consumo de alcohol en la vía pública, y todavía más en menores de edad.
“La policía apareció alrededor de las ocho de la mañana, después de que un chico sufriera graves heridas a causa de un accidente en la autopista, aparentemente en estado de ebriedad. A esa hora había cientos de personas reunidas frente a una estación de servicio, pero ya es tarde para hacer algo, porque no se hizo prevención. A esa hora toda esa gente ya está alcoholizada y en esas condiciones salen en sus vehículos de regreso a sus hogares. Es un peligro constante que se repite todas las semanas”, advirtió.
Pero los problemas no se reducen exclusivamente a la zona de la autopista.
Céntrico
También en pleno centro es claramente perceptible la falla en los controles.
Sobre avenida Besares, entre Sáenz Peña y Belgrano, se encuentran varios negocios que expenden alcohol durante toda la madrugada, incluso en la mañana.
Precisamente, ayer, alrededor de las nueve, hubo un incidente entre jóvenes en estado de ebriedad, quienes se trenzaron en pelea frente a uno de estos negocios ubicados a unos 150 metros de la Unidad Regional Nº 2.
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