Una vez más se rompió el colector oeste, y el lago Nahuel Huapi recibió líquidos cloacales sin tratar. Una gran mancha marrón se extendió por las aguas a la altura del kilóemtro 3 de la Avenida Bustillo. Desde Árbol de Pie lo denuncian, y señalan responsables.
Éste ha sido el título de tantas notas en los diarios que ya hemos perdido la cuenta.
Ante cada evento, y ante nuestras reiteradas denuncias, enseguida sale corriendo algún correveidile útil, a hacer alguna declaración para desviar la atención de la gravedad de lo denunciado, anunciando una y otra vez obras que nunca se llevan a cabo, que nunca obtienen financiación, pero que sirmpre están en vías de gestión. Esto ha ocurrido desde hace no menos de cinco años, cuando descubrimos qué era lo que ocurría en el km 3 cuando se veía a los operarios de la CEB trabajando en la banquina de la Avda. Bustillo. Se lo hemos mostrado a una comunidad indiferente, en innumerables notas de opinión con fotos y videos que hemos compartido en las redes sociales. Lo han mostrado los medios locales en diarios y noticieros televisivos, lo llevamos a la Banca del Vecino.
Pero parecería que las palabras vacías de los funcionarios convencen a la mayoría que decide no opinar, no cuestionar, no reclamar, no preocuparse, salvo por algunos comentarios agregados a las noticias. Nosotros como Asociación hemos presentado numerosas denuncias penales ante la Justicia Civil y Federal, ninguna con resultado positivo, porque lamentablemente parecería que tampoco a quienes imparten la justicia les interesa este tema. Y por eso se pasan la pelota de uno a otro fuero, como si en vez de hablar de la creciente e imparable contaminación de las aguas costeras del Lago Nahuel Huapi estuviéramos denunciando un charco en la calle Mitre.
A esta altura, ya estamos hartos de las mentiras, las dilaciones, las promesas. Como ya se les van acabando los cuentos, la última invención del actual presidente de la CEB, Rodrigo, fue “instar a la intendenta interina a que gestione fondos para cambiar el colector oeste”. Gestionar es la nueva expresión de la elocuencia vacía de quienes dirigen los organismos estatales o privados para distraer y confundir, haciendo creer que están haciendo algo.
Señores, mientras por un lado los inversores nos están llevando por delante, destruyendo meticulosamente lo poco de la maravilla que tenía Bariloche para mostrar, por el otro ustedes pierden su tiempo en “gestiones” inútiles. Cuántos años hace que están “gestionando” la ampliación de la planta de tratamiento y el cambio del caño colector cloacal oeste y del colector costanero. Es público que algunos días el olor a materia fecal es insoportable en el playón de la costanera. Hoy no se puede estar en el km 3. Si sólo se tratara de olor, pero es que están pudriendo nuestro lago. Y no nos contesten que volcar los líquidos sin tratar se hace en todo el mundo, porque nos están mintiendo. En buena parte del mundo se está trabajando para evitar seguir contaminando las aguas que nos dan la vida, y revertir las consecuencias de haber seguido esa práctica. Por supuesto, es difícil que esta gente que ha abierto las puertas a la destrucción del ambiente y a la contaminación de las aguas con la megaminería y la fractura hidráulica pueda ver dos pasos más allá de sus narices.
Por otra parte, por lo menos en tres oportunidades distintas, según publicaciones en los medios, el gobernador, quien dijo que no permitiría que el lago siga siendo el “cuerpo receptor”, anunció “la gestión” de los fondos para ampliar la planta y para la planta modular, con llamado a licitación en 60 días. No sabemos a partir de cuándo comienzan a correr los 60 días, puesto que la primera vez fue el 3 de mayo del 2012, y la última el 15 de febrero pasado. Le aconsejamos no repetir los anuncios incumplidos, porque los archivos son implacables.
En cuanto a la CEB exigimos que sea coherente con su campaña para que cuidemos el agua, lo cual está muy bien, y se dedique a cumplir con su contrato de concesión de saneamiento como corresponde. Y al DPA que por una vez en la vida honre la famosa frasecita que los define, cuidando el agua del mar a la montaña
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