Hubo vecinos de La Loma que estuvieron más de 15 horas sin contar con el servicio
“Todavía no revisamos la heladera, pero como se descongeló seguramente tiene alimentos que perdimos. Acá venimos teniendo cortes de luz, pero como éste, de más de doce horas, nunca. Ahora esperamos que esta situación se solucione de una vez por todas”, dijo Carmen Ibarra, una de las usuarias afectadas. Por el mismo desperfecto en la prestación no funcionaron los semáforos del cruce de 44 y 28. En la zona del hospital San Martín también se registraron inconvenientes con el suministro, como en 6 entre 69 y 70 y en 69 entre 5 y 6, donde los vecinos sufrían, al cierre de esta edición, oscilaciones de tensión después de una interrupción del servicio que se había producido a las 15 de anteayer. Una de las usuarias perjudicadas contó que “la energía volvió pero es tan insuficiente que no puedo encender ningún electrodoméstico y ni siquiera usar el teléfono inalámbrico”. A pocas cuadras, en 4 entre 69 y 70, se vivió el mismo padecimiento, pero desde la medianoche de ayer. El de Andrea Iglesias y su familia fue un caso puntual, en 22 entre 68 y 69. “Nuestra casa es la única en la cuadra que está sin luz desde las once de la noche de ayer - por anteayer -. Llamamos varias veces a Edelap y nos contesta una grabación que dice que se trata de un problema en la línea de baja tensión y que van a mandar una cuadrilla para repararla, pero nadie se ha acercado. Tenemos miedo de que tarde mucho en hacer el arreglo porque como el corte es solamente en mi domicilio a lo mejor la empresa no le da importancia”, planteó la mujer. En 117 entre 73 y 74 - Villa Elvira -, 2 y 610 - barrio Aeropuerto - y 36 entre 1 y 115 - barrio Hipódromo - vivieron idénticas situaciones de interrupciones en el servicio energético. UN TENDIDO, A LOS CHISPAZOS Graciela Smith, de 85 entre 11 y 12, ya está harta de los inconvenientes que causan las fallas del servicio eléctrico en su barrio, Monasterio. La vecina soportó, la semana pasada y con todas sus consecuencias, unas “eternas” 18 horas de apagón en su departamento de planta baja del monoblock 22. Ahora, además de quedarse nuevamente sin luz ni agua (el complejo edilicio no recibe agua al no funcionar la bomba) se llevó un susto enorme al ver que el mismo cable que había salido de servicio días atrás se prendía fuego, emitiendo chispazos y ruidosas explosiones. “Por las dudas, desenchufé todos los electrodomésticos y me quedé encerrada en mi casa. Es un peligro para chicos y grandes, nunca vi una cosa igual, me aterroricé”, contó la vecina, quien, por precaución, llamó a la Policía y logró, al menos, que los efectivos cercaran la zona que ponía en riesgo al barrio. Finalmente, a media tarde llegaron los técnicos de Edelap, repararon el tendido y retornó la luz al departamento de Smith.
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