Cuando se cumple un año de la muerte del Panadero Agustín, vecinos de la misma zona volvieron a salir a la calle a pedir seguridad. Fue el último viernes tras el episodio que tiene en recuperación a Romina Ríos.
Esta vez, la convocatoria llegó luego que dos motochorros resolvieran un asunto pegándole un tiro en el brazo a un muchacho. El disparo terminó dando en el pecho de su novia, Romina de 21 años, con la que conversaba en la esquina de su casa. La joven evoluciona favorablemente en el Hospital Iriarte, desde un estado de salud reservado.
Si bien las crónicas se reiteran como cada vez, hay hechos que alcanzan a movilizar a un barrio.
TRES HECHOS FUERTES EN POCOS DÍAS:
EL PRIMERO
Durante estos últimos días hubo tres hechos muy resonantes en nuestra zona. Uno, alcanza ribetes tan escandalosos que terminó siendo un insumo para los medios nacionales, ávidos de información en días de verano.
Se trata de la muerte de Priscila ocurrida en Berazategui. Sus padres están detenidos y los entretelones de la historia son para el escalofrío. Su cuerpo apareció quemado, tirado en un arroyo dentro de una bolsa de plástico. Sus padres soportan acusaciones muy serias por parte del Fiscal que investiga lo ocurrido.
SEGUNDO HECHO: Otra fue la aparición de un cuerpo calcinado, ocurrido el jueves; al día siguiente del anterior; en Martín Rodríguez y Smith de Quilmes oeste. Los responsables de las investigaciones apuntan a Marianela González, joven de 24 años, que estaba en tratamiento en un centro de rehabilitación de Solano; que el 2 de noviembre pasado, huyó de la compañía de su mamá mientras compartían una salida en el patio de comidas del hipermercado sobre la Avenida Calchaquí.
La ausencia oficial y el silencio en torno a la situación de la joven, contrastó con el impacto de su aparición muerta en este descampado.
No se conoce de una campaña oficial que encabezara su búsqueda, no hay registro de ninguna acción en los barrios, en los medios de prensa o aún junto a autoridades policiales y judiciales, a pesar que el día de la aparición de su cuerpo el Secretario de gobierno local se esmeró, por escrito aparecer activo en el asunto.
TERCER HECHO: Un tercer episodio, ocurrió alrededor de las 23 del martes en las calles Madres de Plaza de Mayo y Vélez Sársfield, también de Quilmes Oeste, a unos 40 metros de la casa de Romina, de 21 años.
Su hermana relató: “Romina y Diego estaban despidiéndose en la esquina de su casa, antes de que Diego viaje a la Costa al día siguiente, cuando se cruzó una moto con dos menores de edad a bordo, ambos armados”. Hubo un disparo que dio en el brazo del varón y impactó en el torax de la joven que continúa internada, con pronóstico reservado. Según declaraciones de su mamá, tiene cuatro perforaciones en los pulmones y un hematoma en el corazón. La bala quedó alojada pero me dijeron los médicos que no es peligroso por dónde está ubicada”; le dijo a Clarín.
RECUERDO DE AGUSTIN
Cabe recordar que el próximo día 15 de Enero, se estará cumpliendo un año de la muerte del panadero Agustín Rodríguez de la calle Triunvirato y Azcuénaga, que generó la última gran reacción vecinal por cuestiones de inseguridad en el Distrito.
Fue cuando, tras el ingreso a su comercio de motochorros, todo el barrio se consternó ante su muerte. Hubo concentraciones frente al comercio, y marchas hasta la misma seccional.
- El viernes último desde las 18.00 los vecinos de Romina Ríos, todavía internada en recuperación, decidieron convocarse para reclamar por seguridad.
- Eran las 19.00 del viernes último, cuando la esquina de Madres de Plaza de Mayo y Vélez Sarsfield se poblaba de vecinos llegados aún del mismo barrio del panadero, para volver a recorrer la historia. Otra vez, un enero; otra vez en Quilmes Oeste; otra vez, motochorros; otra vez reclamos ante la inseguridad.
Las historias que circulan en este tipo de encuentros, dan para una novela de terror. Van mucho más allá que sólo Quilmes oeste. Largamente.
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