El bloque frentista hasta último momento confiaba en que tenía los 21 diputados para imponer su candidato para la presidencia del cuerpo. No obstante, el filoperonista Raúl Guzmán pegó el faltazo y echó por tierra las ilusiones del FCyS. El Interbloque, otra vez sin tener los números, logró por lo menos patear la elección del presidente para una próxima fecha.
Es que parece ser que por las arduas negociaciones que llevó adelante el bloque frentista para convencer al jalilista Alfredo Gómez de que vote a Renato Gigantino para la presidencia, una vez más olvidó contener a sus diputados díscolos, entre ellos Guzmán, confiándose en que el malestar del artista plástico no sería justificativo para que el diputado pegue el faltazo.
Cabe destacar que el Interbloque peronista no tenía los 21 diputados para seguir ostentando la conducción del cuerpo, pero la ausencia de Guzmán le permitió ganar tiempo para terminar de convencer al artista plástico o a otro diputado frentista que sume su voto para que Jorge Moreno (Renovación Peronista) sea el reemplazo de Barrionuevo.
Ahora, la definición de la presidencia de la Cámara baja pasó para la semana próxima, cuando los diputados vuelvan a verse las caras en la continuación de la sesión preparatoria que quedó trunca ayer.
De la alegría a las caras largas
Desde el arranque de la jornada de ayer, el FCyS se mostraba confiado en que tendría a todos sus legisladores. No obstante, mientras las horas pasaban y Guzmán no aparecía, el nerviosismo en el Frente Cívico se hacía mayor.
Mientras el bloque frentista buscaba por cielo y tierra al escultor y pintor, el Interbloque a sabiendas de que al FCyS se le había perdido un diputado, decide bajar al recinto y meter presión para que los legisladores oficialistas también lo hagan.
En ese sentido, pasados los 30 minutos reglamentarios para esperar el arranque de la sesión, los diputados justicialistas solicitaron extender al máximo (una hora) la tolerancia para que baje aunque sea un diputado frentista. Es que el Interbloque no necesitaba un nuevo acompañamiento para mantener la cámara, solo requiere que un diputado del FCyS se siente en su banca y dé él quórum mínimo de 21 legisladores sentados. Incluso, con la esperanza de comprar algún diputado del FCyS se especulaba que pasaría la sesión para la tarde. En ese momento, el teléfono de Alfredo Gómez volvía a recibir una avalancha de llamadas del archipiélago peronista, para que el delfín del intendente chacarero sea funcional una vez más a las jugadas justicialistas. Sin embargo, esta vez Gómez se negó, reafirmando su voluntad de acompañar a Gigantino. De igual forma, agradeció el ofrecimiento del Interbloque, a quien no le cerró la puerta del todo para un próximo y eventual acercamiento.
Con la negativa de Gómez, a los diputados peronistas solo les quedó negociar con el FCyS para darle “una salida elegante” a la trunca sesión, puesto que en definitiva ninguno de los dos saldría triunfador. En esa línea, fueron los estrategas Jorge Moreno y Fidel Sanz los que acordaron con el bloque frentista cerrar el cónclave y pasarlo para la próxima semana. El arreglo entre los bloques fue conformar una comisión con representantes de los dos sectores para que defina una nueva fecha de sesión, que no podrá ser menor a los 6 días luego de la sesión de ayer. En el tiempo que transcurra hasta esa próxima sesión, cada sector desplegará sus estrategias para ver quién es el primero que puede juntar las 21 voluntades necesarias.
“Yo no soy un número, votaré en libertad y según mis convicciones”
El diputado Raúl Guzmán, desde Córdoba, donde se realiza una serie de estudios urgentes por una afección al corazón, se expresó dolido por las presiones que recibió para estar presente en la sesión preparatoria de ayer, especialmente de sus pares del Frente Cívico y Social. También porque se haya puesto en duda su honorabilidad desde el propio oficialismo.
“Estoy desilusionado y dolido, la pasé muy mal, especialmente por las presiones sobre mi familia, porque mi mujer me llamó anoche al hotel llorando porque no paraban de llamar por teléfono a casa, y ayer no paraban de operar así, presionando, acosando. Se puso tan nerviosa, encima es hipertensa, y tuvo que venir la emergencia médica. Prácticamente se tuvo que esconder, y yo a la distancia sentí una impotencia terrible, era como para largarse de la terraza, la presión era inaguantable. Jamás me sentí tan mal, tan presionado. Realmente la pasé muy mal. Esto no se hace, no corresponde”, reclamó el artista plástico en comunicación con LA UNION.
En ese marco, solo rescató el accionar del gobernador Eduardo Brizuela del Moral por la contención a su esposa que estaba “sola y presionada”.
Guzmán comentó que muchas personas sabían de su ausencia de la provincia, sin embargo, fruto de la desconfianza “me dijeron que hasta llamaron al Sanatorio Allende para averiguar si es cierto que estaba acá. Dudar de esta manera es un desprestigio para los que pensaron cualquier cosa. Se jugó con mi honra que costó muchísimo sacrificio conseguir”, disparó.
“Yo no estoy internado, pero el viernes tuve un problema que me hizo asustar, y el domingo estaba muy mal y tuve que llamar a la emergencia médica, y ese mismo día mi hijo me trajo a Córdoba. El mismo médico que me operó hace 4 años me atendió y me dijo que me encontró muy nervioso, muy pasado de vuelta y me ordenó una serie estudios durante toda esta semana”, detalló a LA UNION.
Sobre su esperado regreso y las expectativas por su voto, advirtió que las presiones habían hecho mella en su persona. “De esta forma me están obligando a no trabajar, porque no parece que esté con gente democrática. Aspiro a tener un diálogo maduro a pesar de que hemos tenido mucho tiempo para hacerlo. Yo no soy un número, no soy uno de esos que hacen levantar la mano a favor de uno u otro. Creo que debemos estar preocupados por la situación del pueblo de Catamarca, eso es más importante que levantar la mano a favor de alguien”, añadió Guzmán muy contrariado, pero sin bajarse de la posibilidad de participar del diálogo planteado para el cuarto intermedio, siempre y cuando “sea civilizado y democrático, porque la transición tiene que ser madura, pensando en la gente”.
El legislador reconoció el liderazgo de Brizuela del Moral, pero también admitió que a partir de su extracción política siente simpatía por el peronista, no obstante advirtió que ni una cosa ni la otra influirán en su decisivo voto. “Voy a votar en libertad, como deberíamos hacerlo todos los diputados, porque representamos al pueblo de Catamarca y no a una fracción política. Lo ideal es que cada uno responda a su conciencia y en libertad”, insistió. “Entonces votaré según mi conciencia, según mis convicciones, no políticas, sino como catamarqueño”, dijo sin querer marcar definitivamente el sentido de su voto.
Apuntó el artista que el médico lo reprendió por el estado nervioso que padece a partir de su incursión en la política. “Le expliqué que quiero trabajar por la cultura, por un proyecto de provincia con identidad y no para patear para un lado u otro o ser un levantamanos.
Finalmente, auguró los mayores éxitos al gobierno de Lucía Corpacci. “Todos deberíamos aportar para que al gobierno le vaya bien, porque si es así, le va a ir bien a los catamarqueños”.
Barrionuevo por 6 días más en la presidencia
Sin dudas, el controversial Luis Barrionuevo es un diputado con suerte. Por los tire y afloje entre el FCyS y el Interbloque logró mantenerse en la presidencia del cuerpo 5 meses más de lo que normalmente corresponde. Ahora con esta situación, seguirá ostentando la conducción de la cámara unos 6 días más, cuando posiblemente se reanude la trunca sesión.
No obstante, ninguna jugada del controversial médico le servirá para mantenerse en la presidencia, puesto que ese día definitivamente se vencerá su mandato. A partir de ese momento, el que tomará su lugar es el presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales, Miguel Figueroa Vicario (Renovación Peronista).
Reunión urgente y
malestar en el FCyS
Para hoy estaría convocada una reunión urgente del Bloque del Frente Cívico y Social para definir cuáles son las estrategias a seguir y lograr de una vez por todas recuperar la cámara.
En ese sentido, los ánimos en el bloque estarían más que caldeados entre sus integrantes. Uno de los malestares sería una vez más contra la conducción del bloque y los representantes del Ejecutivo que actuaron como negociadores en esta contienda, que volvieron a caer en el error de confiarse en que tenían los 21 diputados. El otro malestar vendría desde el sector renovador en contra de la diputada Marita Colombo, a quien la acusan de haber sido quien recibió a los emisarios del Interbloque para acordar que el Bloque del FCyS baje al recinto. Por supuesto, el malestar con Guzmán es general en todo el bloque.






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