Otra familia de Las Paredes sufrió un asalto en su casa

Otra familia de Las Paredes sufrió un asalto en su casa

Ignacio Aldao, su mujer y su hija de 6 años fueron víctimas de cuatro sujetos encapuchados y armados que entraron a su vivienda de Yrigoyen al 3800. Los delincuentes maniataron a los tres con cordones de zapatillas y se llevaron dinero en efectivo, joyas y otros artículos de valor.     

La inseguridad que asuela a toda la comunidad sanrafaelina se ensañó esta vez con el reconocido empresario local Ignacio Aldao, quien sufrió un violento asalto -junto a su esposa Paola Bressan y su hija de 6 años- en la vivienda que tienen en un complejo residencial de Las Paredes. 

Según informó el propio Aldao a través de su perfil en una red social, la odisea comenzó pasadas las 20.15 del lunes, cuando cuatro malvivientes irrumpieron encapuchados en la casa, después de sortear una finca lindante. Diario San Rafael confirmó el dato a través de fuentes policiales. Si bien los malvivientes no emplearon violencia física contra el matrimonio y su hija, los amenazaron con un arma de fuego y les exigieron dinero en efectivo. Según indicó Aldao, los asaltantes deambularon por la casa con su esposa, quien les entregó 8 mil pesos en efectivo, varios electrodomésticos, anillos de oro y dos teléfonos celulares. Además, se llevaron una billetera que contenía varias tarjetas de crédito. 

Antes de marcharse, introdujeron a los tres miembros de la familia en una habitación y los ataron con precintos y cordones de zapatillas. Para su fuga habrían usado un automóvil, aunque ese dato es parte de la investigación policial. 

Más de una hora después de comenzado el atraco, el empresario (reconocido también en el ambiente local del golf) llamó al CEO y comunicó a la operadora lo que había sucedido en su casa. De inmediato se trasladó allí la Policía, que trabajó para intentar dar con el paradero de los delincuentes. 

Al cierre de nuestra edición, los investigadores policiales seguían abocados a la tarea. "No salimos de una y debemos entrar a otra", dijo ayer una fuente policial, en relación a que aún no hay detenidos por resonantes asaltos como los que sufrieron Osvaldo Azcona (el viernes pasado) y la familia San Blas (hace pocos días). 

 

EL RECUERDO 

DE OTRO DRAMA 

La familia Aldao es otra de las grandes víctimas de la inseguridad que azota al departamento. 

El 7 de febrero pasado, Carolina Aldao, hermana de Ignacio, llegó a su propiedad de Cuadro Bombal y fue sorprendida por delincuentes, que momentos antes habían reducido a dos caseros. A punta de arma de fuego, se llevaron 15 mil pesos y un Mitsubishi Lancer que usaron para escapar del lugar. Minutos después, el vehículo fue hallado en la intersección de Bolívar e Independencia, Pueblo Diamante.

 

 “Queda la sensación de ser presas 

arrojadas a los leones”

Ignacio Aldao compartió un enérgico mensaje con sus apreciaciones de la situación en cuanto a inseguridad en San Rafael y en todo el país. 

Luego de detallar los hechos que ya narramos, el empresario dijo: "Queda la sensación de ser presas arrojadas a leones. No nos comieron hoy ¿nos comerán la próxima? Estar encañonado con la cabeza tapada y escuchar a tu hija llorar mientras se llevan a tu mujer a recorrer la casa en busca de dinero, no es algo que debiera ser normal en una sociedad. Pero hoy es la norma, no la excepción. No es el nuestro un caso único, por lo que no me siento para nada especial. De 4 hermanos que somos, a dos en distintas ocasiones nos encañonaron. En San Rafael, con sólo 6 meses de diferencia, estuvimos a dos milímetros, a un leve empuje, entre que nos gatillen y no. Entre la vida y la muerte". 

 En su reflexión final, consideró que "la sociedad está enferma, por una política distraída en su poder, los honestos abandonados y encima acusados por aquellos que dicen defender derechos; y lo que realmente defienden no es otra cosa que la muerte, la matanza, la vejación. Debo agradecer que mi familia y yo no entráramos en esa lista. A Dios sí, a los hombres no. No tengo odio ni resentimiento, ni van a lograr que lo tenga. Voy a rezar por los que no lograron escapar de esa lista, por sus familias, y por todos nosotros que de una vez por todas debemos unirnos y terminar con esta farsa, levantando nuestra voz ante el garantismo, caldo de cultivo de delincuentes y muerte, pidiendo y actuando para lograr cambios en la mentalidad de quienes administran la Justicia y establecen las leyes". 

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