Los agrónomos explican que las bajas temperaturas de las últimas dos semanas favorecieron al cultivo en la primera etapa de su desarrollo y que constituye un paso fundamental para lograr una buena cosecha
Según los especialistas, cuando el invierno es duro, el cultivo termina desarrollando más su raíz que su follaje, lo que luego le permite una mejor captación de la humedad del suelo y los nutrientes.
Además, eso también permite una mayor densidad de espigas por planta, lo que termina provocando un incremento importante en los rindes.
Por eso los productores todavía recuerdan que en 2007, cuando cayó la última nevada, la cosecha batió récord en la zona. Campos que históricamente tienen resultados de entre 20 y 22 quintales terminaron con 40 al final de esa campaña. “Fue el año de las dos cosechas en una. La verdad es que se dieron muchas condiciones climáticas para que se llegara a ese final, pero una central fue el frío y la nieve, que además garantizó buena humedad en el suelo. Ese año muchos campos llegaron a los 40 quintales”, recuerda José Marcelino, titular del INTA Río Cuarto.
El especialista remarcó que “no sólo beneficia a los trigales, la baja temperatura es un factor importante para los frutales como durazneros, pera, manzana, ciruela e incluso los nogales, que en la zona tenemos algo”, destacó.
Marcelino no tiene dudas: “Este es mejor arranque del trigo desde aquel 2007. Una de las primeras condiciones se está dando, ahora hay que esperar que en el resto de las etapas del desarrollo vaya acompañando, especialmente las lluvias”, dijo.
Durante la última campaña, que mostró un área sembrada en expansión, los resultados finales no fueron los mejores en la región. “El año pasado no nos acompañó casi nada. Al revés de 2007. Ahora esperemos que este muy buen comienzo tenga continuidad”, añadió Marcelino.
El titular del INTA advirtió, sin embargo, que en el sur no se está viendo mucho trigo y eso no es bueno. En esto juega un papel central la decisión del Gobierno de intervenir los mercados e impedir la exportación. Sólo se abre la posibilidad de venta al mundo esporádicamente y por cupos, lo que termina beneficiando a los grandes molinos.
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