Tras la quita de las marquesinas por el Código de Publicidad, el aspecto que presenta el centro de la ciudad deja bastante que desear. Cables y estructuras en mal estado a la vista de todos.
El nuevo Código de Publicidad dejará una ciudad sin polución visual a partir de la obligación que tienen los comerciantes y empresarios de quitar las marquesinas.
Sin embargo tras la quita de dicha cartelería, el aspecto que poseen algunos comercios deja mucho que desear. Los motores de las cortinas metálicas, cables y suciedad que quedan a la vista de todos. Además quedaron expuestas las falencias estructurales que presentan varios comercios.
Sin dudas una imagen deplorable con vistas a la temporada de verano que se acerca. Quedará en cada comerciante y empresario poner en condiciones los frentes de sus comercios. Esto demandará otra inversión económica sumada a los costos de quitar las marquesinas.
En tiempos de vacas flacas, algo tradicional en los meses previos al verano, los comerciantes tienen que hacer frente a inversiones no previstas cuando arrancó el año.
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