Una de cal y otra de arena para Behler en el ministerio de Salud

Una de cal y otra de arena para Behler en el ministerio de Salud
El directorio de la Universidad de Mendoza, donde es decano, rechazó las acusaciones en su contra. Renuncias en el Notti.
Juan Carlos Behler, ministro de Salud y decano de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Mendoza, tuvo un día de emociones encontradas.

Mientras que las autoridades de la Universidad de Mendoza le dieron un fuerte aval como decano, al rechazar de plano dos acciones legales en su contra, por el otro, tuvo que salir a dar explicaciones por las renuncias de la directora ejecutiva del Hospital Notti, Viviana Vallone, y la médica, Hilda Matoni.

El lunes prometía ser una tranquila jornada para Behler. Las autoridades de la UM habían resuelto avalar al ministro-decano que suma en su haber dos acciones legales en las que es protagonista, una en la Fiscalía de Estado, por violación a la Ley de Ética Pública, por supuesta incompatibilidad entre los dos cargos que ostenta; la otra presentada ante la Justicia Federal, por el delito de adulteración de instrumento público, en su calidad de máxima autoridad académica de la carrera de Medicina de esa Casa de Estudios.

En la tarde de ayer, el ministro-decano se reunió con autoridades de la Universidad de Mendoza, encabezados por su rector, Salvador Navarría, y toda la cúpula académica le dio el apoyo incondicional de la Casa de Estudios.

"La Universidad de Mendoza siente un especial orgullo de que el Gobernador haya escogido para integrar su gabinete de ministros al doctor Behler, destacado médico neumonólogo y primer decano electo de nuestra facultad de Ciencias Médicas", señala el comunicado oficial.

En ese documento se explica que en la acusación contra Behler de adulterar instrumento público es infundada, de acuerdo a lo que surge de documentación con que cuenta la UM, que será presentada a la brevedad a la Justicia Federal.

Esta causa, iniciada por una denuncia de la gestión anterior de la UM, parecería ser parte de una pelea al interior de la institución, por la derrota electoral que sufriera la conducción que encabezaba el ex rector, Juan Carlos Menghini, que lo obligó a alejarse del cargo, luego de 15 años.

Cabe recordar que el comicio en la UM se realizó en agosto pasado, pero la conducción que ganó la contienda asumió recién el 1 de febrero de este año. Durante ese período fue radicada la denuncia que la flamante actual conducción, que cuenta con el apoyo de Behler, rechaza de plano.

De acuerdo a la denuncia, tres alumnos, mientras que en las actas volante de examen (que llenan los docentes durante la mesa final y en la que consta la nota obtenida) de la cátedra Medicina Interna 2 aparecen como ausentes, en el libro de actas oficial (dónde se vuelcan los datos del documento anterior), estos tres alumnos aparecen aprobados.

De acuerdo a la explicación de la UM, los alumnos contaban con su comprobante, firmado y sellado por los docentes, en el consta la aprobación, por lo que habría un error administrativo "muy común en mesas dónde se presentan 100 alumnos", dijo el secretario académico, Carlos Massini Correas, por lo que consideran probable que el docente equivocara el renglón correspondiente al consignar la nota o al volcar los datos al libro de actas.

"Los chicos tienen su comprobante de examen. Yo corregí el libro de actas con mi firma y mi sello. Si no hubiera razón, no hubiera firmado y puesto mi sello", explicó el ministro-decano.

Respecto a la denuncia ante la Fiscalía de Estado, la UM también rechazó la acusación al señalar que habría incompatibilidad de funciones u horarios si la Casa de Estudios fuera un organismo oficial o concesionario de servicios del Estado, en cuyo caso se fijarían límites por la cantidad de horas que se exige cumplir en cada una de las tareas o por el tipo de funciones que pudieran colocar en conflicto de intereses al funcionario.

"Somos una asociación civil sin fines de lucro, no tenemos vinculación con los Estados Nacional, Provincial o Municipal... El señor decano y ministro, no se encuentra comprendido en ninguno de los extremos previstos por la Ley de Ética Pública".

Esta defensa cerrada de la Universidad de Mendoza le otorgaba al ministro-decano un respiro, pero la realidad volvió a golpear su puerta, porque en la misma tarde, la directora ejecutiva del Hospital Notti, Viviana Vallone, y la médica Hilda Matoni, presentaron sus renuncias indeclinables.

Behler explicó que mas allá de los cambios que se llevan adelante en todos los nosocomios estatales, que comenzaron con la salida de los directores del Lagomaggiore y del Central, José Moschetti y José Ascar respectivamente, la renuncia de Vallone "es una decisión personal. No estábamos evaluando su salida".

Al recordarle la auditoría de los hospitales, de la que surgía elevados gastos en la atención (datos que habrían sido uno de los causales para la remoción de Moschetti y Ascar), el ministro dijo que "de ninguna manera es la misma situación. Esas auditorías no constituyen un control policíaco. Yo quiero gastar mejor, no menos, no hay nada personal contra Ascar y Moschetti, pero no es el caso del Notti".

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