Otra amenaza de bomba obligó a evacuar un supermercado

Otra amenaza de bomba obligó a evacuar un supermercado
Por fortuna volvió a tratarse de una falsa alarma. La amenaza se registró alrededor de las 14 en la sucursal de Carrefour de Pellegrini y Rivadavia. A esa hora había unos 200 clientes.
La policía y los bomberos trabajando en el interior del supermercado luego de la evacuación de clientes y empleados.

Ayer se registró en Comodoro Rivadavia una nueva amenaza de bomba contra la sucursal de un supermercado en el centro de Comodoro Rivadavia. Tras el llamado del lunes, sobre las 18:30, a la sucursal de La Anónima ubicada en San Martín y Güemes, ahora se produjo un llamado con una advertencia similar a la sucursal que Carrefour tiene en Pellegrini y Rivadavia.

Según comentó a Diario Patagónico el jefe de seguridad de Carrefour, Ernesto Ruperto, un llamado telefónico dejó el mensaje: “avisen que se colocó una bomba”.

Inmediatamente se le dio intervención a la Seccional Primera de Policía que desplegó un dispositivo de seguridad con la colaboración del personal de seguridad del supermercado. “Se cerró el local y se evacuó como una medida de prevención”, indicó Ruperto.

En el momento de la evacuación se encontraban en el interior del supermercado al menos unos 200 clientes, según se estima. Todos debieron dejar el carro con los productos que tenían elegidos para comprar y salir caminando.

“La gente entendió y se comportó de una manera excelente, empezó la evacuación y a los clientes al comunicarle que debían evacuar el salón se retiraron normalmente” dijo Ruperto.

Algunos clientes se mostraron molestos por el “mal chiste” de quienes está realizando las amenazas telefónicas. Elba Stiep, una mujer de 70 años que vive en barrio Las Torres le contó a Diario Patagónico: “había comprado mucho, tenía un carro lleno. Yo tenía que darle de comer a mi nieto, así que ahora, no sé”, se quejó sobre los inconvenientes y la pérdida de tiempo que generó la falsa alarma.

Incluso los clientes que tenían su vehículo en el estacionamiento del piso superior del local debieron esperar a que se descartara la existencia del explosivo para ingresar a buscar sus autos.

Según el jefe de seguridad del local, la compañía “tiene un plan de contingencia ante incidentes como amenaza de bomba, incendios, cualquier desastre o contingencia que se presente. Los clientes salieron por las puertas principales ya que no hubo necesidad de habilitar las puertas de emergencia, que de todas maneras están funcionando”, aseguró.

Lógicamente los empleados también debieron desalojar el lugar y apostarse en la esquina de Pellegrini y Rivadavia, sobre el edificio del Concejo Deliberante.

Respecto a la motivación de la amenaza, Ruperto indicó: “los empleados están trabajando normalmente, no hay ningún tipo de reclamo sindical, no hay nada. La verdad desconocemos el motivo de la amenaza por lo que la policía deberá averiguar”, afirmó.

FALSA ALARMA

Ante la amenaza se tomaron los recaudos necesarios por parte de las fuerzas policiales. La Seccional Primera le dio intervención al Cuartel Central de Bomberos y un equipo de sus voluntarios arribó al lugar a bordo del móvil 31 de rescate de personas. También se le dio intervención a la Brigada Antiexplosivos de la Policía y a Defensa Civil.

Los efectivos de la Seccional Primera buscaron entre las góndolas de los productos, entre las verduras, pero el explosivo era una farsa. De esa manera, se reunió el grupo de especialistas y decidió dar por terminado en menos de 40 minutos el operativo, explicando que se trataba de otra falsa alarma que deberá investigar la policía.

Hay que recordar que la amenaza del lunes a Supermercados La Anónima fue de similares características a la de ayer por lo que algunos efectivos se preguntaban cuál era el próximo objetivo del autor de los llamados telefónicos.

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