Finalmente el oficialismo facilitó el debate y la oposición logró rechazar la rendición de gastos que presentó el Ejecutivo para el ejercicio del año pasado. Antes de la sesión, funcionarios comunales de primera línea fueron hasta el propio recinto de deliberaciones y lanzaron durísimos cuestionamientos.
Luego de varios días de incertidumbre, finalmente el tema se pudo discutir en el recinto gracias a que el oficialismo facilitó el tratamiento sobre tablas, según argumentó, con el fin de demostrar transparencia.
La votación fue registrada en forma nominal, o sea, cada concejal debió expresarse individualmente a favor o en contra del despacho que planteaba el rechazo a la rendición.
De todas maneras, las adhesiones se pueden agrupar por bloques, puesto que la mayoría que se impuso en la votación final estuvo compuesta por 13 concejales de UCR, Integración Ciudadana, FPV, 8 de Septiembre y FPV-Independiente.
El oficialista FPV-PJ (ocho concejales) y Unión Pro (tres) plantearon la aprobación de la rendición --los últimos con algunas objeciones--, pero sus voluntades no obtuvieron el suficiente consenso.
Ayer era la última oportunidad de debatir la rendición, ya que el plazo tope para su tratamiento es el 31 de marzo. En caso de que el Concejo no se hubiera expedido, la rendición habría sido automáticamente aprobada, tal como ocurrió el año pasado con las cuentas de 2009.
Según la oposición, el oficialismo ponía trabas para impedir el tratamiento. Como réplica, éste último afirmaba que las bancadas no oficialistas no habían trabajado lo suficiente para llevar la discusión al recinto en tiempo y forma.
El jueves de la semana pasada hubo fuertes reproches en la sala de sesiones, los cuales provocaron un clima de tensión que aún no desapareció.
La avanzada oficialista
Funcionarios de primera línea del Ejecutivo fueron al Concejo Deliberante para defender la gestión del intendente Cristian Breitenstein ante las "críticas irresponsables" vertidas en medios de comunicación por parte de concejales opositores, quienes hablaron de falta de transparencia por parte de la administración municipal.
El secretario de Gobierno, Fabián Lliteras; el subsecretario de ese área, Andrés Ombrosi; y el titular de Economía, Ramiro Villalba, fueron los encargados de contragolpear la ofensiva opositora en una conferencia de prensa llevada a cabo desde las 11, en el recinto de Sarmiento 12.
Rodeados por todos los concejales oficialistas, anticiparon que en la sesión de ayer, a pedido del intendente, iban a dar tablas para que el expediente que expone los gastos de 2010 tenga tratamiento, pese a que esa anuencia significaría el rechazo a la rendición de cuentas del Ejecutivo, ya que era sabido que el despacho de la oposición contaba con la mayoría mínima requerida (13 adhesiones).
"Queremos que se destaque la inoperancia de los bloques opositores que han tenido en su poder la rendición de cuentas desde marzo y no presentaron a tiempo su despacho. No obstante, el intendente les ha pedido a sus concejales que presten su voto para que se dé el debate y terminar con el circo mediático que ha llevado adelante parte de la oposición", expresó Lliteras.
Villalba quiso llevarle tranquilidad a los vecinos de la ciudad asegurando que las cuentas del municipio están claras y en orden. Reiteró que presentaron una rendición de cuentas con superávit, con más detalles de lo que se les exige.
"Tuvimos un presupuesto propio de 360 millones de pesos, de los cuales 32 millones fueron para obras públicas. Del presupuesto general de 530 millones de pesos --con fondos provinciales y nacionales--, 160 millones fueron para obras públicas. Esto demuestra un elevado nivel de gestión, le guste a quien le guste y le moleste a quien le moleste", sostuvo el secretario de Economía.
En cuanto al cruce con la oposición, Villalba dijo que oportunamente pidió por escrito conocer las dudas de los ediles para poder contestarlas y que nunca le llegaron esos interrogantes.
"Hay concejales que dicen que de chiquitos eran muy preguntones y parece que se gastaron todas las preguntas porque, de grandes, no me hicieron ninguna sobre la rendición de cuentas", señaló.
Villalba también declaró que si los concejales hubieran presentado su despacho a tiempo, no hubieran sido necesarios los votos del oficialismo para que el expediente sea tratado antes del 31 de mayo.
"Cuando digo que se durmieron como pajaritos, es la verdad. Si hubieran presentado el despacho a tiempo, hoy no estarían chillando como nenes de tres años porque las cosas no les salen como quieren. Me molesta el lloriqueo cuando quieren torcer la normativa y las reglas, que son claras e iguales para todos, en beneficio propio", opinó.
Dijo que un concejal opositor planteó dudas sobre los gastos de una partida porque, al recibir un pedido personal, no pudo conseguir un colchón.
"Nosotros trabajamos para que la ciudadanía no tenga que pedirle nada a ningún funcionario político", destacó.
"Tienen pocas ganas de trabajar"
Andrés Ombrosi fue el funcionario que atacó más duramente a la oposición.
"Para justificar su impericia laboral o sus pocas ganas de trabajar, evidenciadas en no haber hecho los despachos de tres hojas a tiempo, no pueden decir que el municipio no es transparente o que no quiere decirle a la población lo que está haciendo", expresó el subsecretario de Gobierno.
Enumeró los logros que, a su criterio, tiene la administración de Breitenstein, como la generación de mecanismos de acceso a la información pública por parte de los ciudadanos, la orden de que todos los funcionarios paguen el uso de los teléfonos celulares, la publicación de los recibos de sueldo y la declaración jurada del personal político en la página de Internet de la Municipalidad, la difusión de las compras de la comuna, el llamado a concursos para cubrir vacantes, la difusión de las licitaciones y el sorteo de viviendas garantizado por un escribano público.
"Hemos luchado contra el clientelismo con transparencia y descentralización de decisiones en personal idóneo", resaltó.
Contraataque en la sesión
Los concejales opositores respondieron a los funcionarios municipales y criticaron la gestión municipal durante la sesión.
El radical Oreste Retta sumó al propio intendente entre quienes en realidad rechazan las políticas de gastos que el Ejecutivo mantuvo durante el 2010, argumentando que hace unos dos meses Breitenstein sacó a Sandra Polak de la secretaría de Promoción Social, a Susana Elliker de Salud y a Federico Weyland del Instituto Cultural, "porque desaprobó las gestiones de esos funcionarios".
Retta mencionó que el presupuesto ingresó el 8 de marzo y que solicitaron información que nunca llegó desde el Ejecutivo, como el listado del personal temporario, los decretos de las compensaciones presupuestarias o el listado de las obras públicas realizadas.
Asimismo, recordó que se le pidió al presidente de la comisión de Presupuesto del Concejo, el oficialista Guillermo Quevedo, que convoque a Ramiro Villalba a dar explicaciones sobre los gastos y que el funcionario no accedió a entrevistarse con los concejales.
Para ejemplificar el desacuerdo con el gasto dispuesto por el Ejecutivo, comentó que desde de la Provincia no se enviaron partidas para comedores infantiles y que los niños pudieron comer gracias a donaciones del personal de la AFIP, cuando la comuna, mientras tanto, derivaba dinero para pagar recitales gratuitos.
"Hubo instituciones de niñez, como Rincón de Sueños de Ingeniero White, que aloja a los chicos que vienen del Patronato, que comieron gracias al aporte solidario. Estas necesidades las debió satisfacer el municipio", destacó.
A su vez, aclaró que fue él quien pidió un colchón para una familia que había sido desalojada y recordó que desde el Ejecutivo se le dijo que no tenían.
"Evidentemente, si sobró para gastar en publicidad, en pasajes, en viáticos, ¿no podría haber para colchones y alimentos? Hay miles de ejemplos como estos", resaltó.
En cuanto al personal, dijo que el Ejecutivo tuvo a su disposición 178 cargos de planta permanente durante 2010, de los cuales ocupó siete para puestos políticos, los cuales totalizan 62 en la actualidad.
"Esta es la mayor cantidad de políticos con cargos permanentes registrados en la comuna, sin contar con el personal político temporario, número que desconocemos ya que no nos fue informado", dijo Retta.
"Es más, esos 178 cargos nos hubieran permitido incorporar a los empleados temporarios que están realizando tareas que no son acordes con su condición eventual. Si sumamos las economías de todas las secretarías, llegamos a la cifra 2.452.000 pesos, lo que equivale al costo de 70 cargos. Con el presupuesto 2010 se pudo haber regularizado a más de 400 personas que trabajan para la comuna", resaltó Retta.
Qué significa este "no"
La rendición 2010 ahora pasa al Tribunal de Cuentas, que analizará los gastos desde el punto de vista legal y técnico. Este rechazo político del Concejo implica que dicho Tribunal deberá observar específicamente las objeciones planteadas por el cuerpo deliberativo, antes de expedirse.


Comentá la nota