El movimiento fue incesante. Ayer arribaron 800 micros con más de 50 mil pasajeros, el doble que en un día normal. "Estamos trabajando como en pleno enero", dijeron en las boleterías.
El movimiento fue incesante durante todo el día. Sólo ayer ingresaron 800 micros, el doble que en una jornada normal, según estimó Juan Pablo Baldino, a cargo del sector de informes y de la torre de control. En total, se calcula que llegaron a la terminal más de 50 mil visitantes cuando lo habitual es que lo hagan unos 10 mil.
El pico se produjo en dos horas -entre las 6 y las 8 de la mañana- con el arribo de 625 ómnibus. "Tenemos el mismo movimiento que en pleno enero", coincidieron en las boleterías. Y dijeron que los pasajes están agotados hasta el lunes.
"Estamos trabajando mucho mejor que en Semana Santa del año pasado", destacó Karina, empleada de la empresa Argentina. Además, afirmó que a los 20 servicios habituales debieron sumar 30 micros adicionales. "En cada colectivo viajan 55 pasajeros y todos están completos", agregó.
Como suele suceder en cada fin de semana largo, la mayoría de los turistas llegó procedente de Capital Federal. Es el caso de Alejandro Ausades y Cintia Magnone, una pareja que arribó ayer a la mañana desde San Martín y se quedará hasta el domingo en un departamento de El Faro. "Nos gusta venir a Mar del Plata porque, más allá de la playa, tiene otros encantos. Vamos a salir a pasear, a cenar y a ver algún espectáculo", contó Ausades.
Tan exultantes como la pareja de San Martín estaba un matrimonio procedente de Venado Tuerto. Se trata de Miguel Widmer, un profesor de educación física, y su mujer Teresita García, una licenciada en enfermería, que llegaron a primera hora con un único plan: descansar e ir a la playa. "Venimos siempre, nos encanta el mar. Pero también vamos a salir a pasear y a comer pescado", dijo el matrimonio acompañado por su hijo Saturnino García.
Con bolsos en mano, muchos turistas se sorprendieron al bajar del micro y encontrarse por primera vez con la nueva terminal. Aunque las obras todavía no están terminadas, la mayoría resaltó las comodidades y el confort de la estación. "Está mucho más linda que la antigua", coincidieron Marta Calle y Ana Getino, dos amigas de Tres Arroyos que se quedarán hasta el domingo. "Nos gusta todo de la ciudad: es muy alegre y tranquila. Esperemos que esté lindo así salimos a caminar por la costa", dijeron.
Las únicas quejas que se oyeron de los turistas tuvieron como destinataria la ubicación de la terminal, en Luro y San Juan. "Nos queda más lejos. Nosotros siempre paramos en el centro y la antigua estación nos quedaba más a mano", opinó Raúl González, un rosarino de 45 años que vino junto a su familia.
El éxito del fin de semana largo se advierte en el semblante de los comerciantes de la terminal. En la confitería, a la hora pico costaba conseguir una mesa para tomar un café. Y las colas en las boleterías fueron constantes a lo largo del día.
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