Así calificó al concesionario de la nueva terminal, un vecino de la zona. La semana pasada, Daniel Rubio recibió un llamado del empresario que con soberbia, lo amenazó. La comunicación fue grabada y ahora es prueba en una denuncia en la Fiscalía.
El Atlántico entrevistó a Rubio, que la semana pasada presentó ante la Fiscalía General una exposición y denuncia -grabación mediante como prueba- tras el llamado intimidatorio que a principio de mes recibió del concesionario de la nueva estación, a quien calificó de "matón, incumplidor y mentiroso".
Para el vecino es fundamental que, más allá de la resolución judicial que se adopte, haya una "real condena social y política" contra el empresario. A entender de Rubio, Otero no es otra cosa que un "hombre que quiere llevarse por delante a Mar del Plata y su gente, sin importarle nada ni nadie". "Es un protegido. Siempre se lo ve cerca del poder y de quienes gobiernan y eso le permite la impunidad", denunció.
En la cinta puede escucharse a un Otero "soberbio y omnipotente", que amenazó con subir los volúmenes de los parlantes "para seguir molestando mucho más al vecino". "Le voy a poner en la puerta de su casa a unos camioneros así se deja de joder de una vez", aseveró el empresario, que enseguida le brindó a Rubio una "mágica" solución para resolver los problemas por ruidos molestos: "cace a una pendeja de 30 años y va a ver como lo deja dormir. Se va a olvidar del mundo y va a estar más feliz", lo aconsejó.
La falta de entendimiento entre los vecinos de la terminal y Otero no es nueva e incluso hasta es anterior a que comenzara a operar en el predio de San Juan y 9 de Julio, que fue inaugurado a mediados de diciembre con pompas y estruendos. Los ruidos y los trabajos de construcción en horas de la noche, más la alteración de la circulación vehicular ante el ingreso por el interior del barrio de unidades de larga distancia, sin instancias de diálogo y negociación de por medio, ocasionó que el vínculo entre las partes se transformara sin más en un tire y afloje constante.
En este contexto es que Rubio recibió a fines de la semana anterior la llamada de Otero. "Intentamos dar con los administradores por los ruidos que estaban haciendo albañiles en la playa de estacionamiento de la terminal. Habíamos acordado que esos trabajos los harían en horarios normales y no de noche. Al otro día, por la mañana, fue que recibí el llamado del empresario, que por suerte pude grabar", rememoró el vecino, que para ser conciso dijo que la comunicación de Otero no tuvo más intención que "recordarle que él es un hombre poderoso y que por eso debía dejarse de joder y molestar".
Según comentó Rubio, en varias oportunidades estableció contacto con los administradores de la estación para acordar "alguna que otra norma de convivencia". "Pero siempre que convenimos en algo, luego no cumplieron y entonces uno tiene que estar insistiendo con que se lo respete", se quejó el vecino.
La denuncia ante la Fiscalía, que debería expedirse en los próximos días, la radicó junto a su esposa el lunes pasado. "Contamos los hechos que habían ocurrido desde que se abrió la terminal. Hechos que nos dan la impresión y seguridad de que todo lo que está pasando es para tratar de intimidar a los vecinos a que nos vayamos de ahí. Querrá que demos vuelta los dormitorios y los mandemos para el fondo", ironizó Rubio, que dijo no explicarse "cómo es que la Provincia entregó a un hombre como Otero la concesión de la estación de micros".
"Tiene problemas en la de Retiro, no paga los cánones como corresponde, maltrata a las personas y encima está rodeado de poderosos. En el llamado confió que era socio del `Gallego´ (por Florencio Aldrey Iglesias) en el Hotel Provincial", señaló. Con un "todo es mío acá", fue que el empresario le contestó a Rubio sobre su aparente vínculo con el emprendimiento hotelero.
AMENAZA
Aunque intentó relativizarlo y adjudicárselo de lleno, Rubio estima que el episodio que le tocó vivir semanas atrás tiene que ver directamente con Otero. "Un sábado a las 20.30 se me acercó un tipo, en la puerta de mi casa, y me dijo que él era un matón y que acababa de cumplir once años y medio de condena en la cárcel de Batán. Me aclaró que él no mataba por cualquier cosa", recordó el vecino, que como si faltase, clarificó: "le habían pedido que me borrara del mapa".
"Ese mismo día pero al mediodía, yo le había llenado a los concesionarios la oficina con quejas. Los vecinos nos convocamos e hicimos uso del cuaderno que es la única arma legal que tenemos para defendernos", explicó Rubio, a modo de argumento de lo que para él podría haber ocasionado la molestia del empresario y la posterior intimidación a su persona por un tercero.
La mujer de Rubio también fue víctima de las agresiones verbales de los administradores de la terminal, ante la súplica de la mujer de que dejaran de hacer ruidos durante la noche. "No les importa nada y por eso es que el poder político y la justicia tienen que interceder en este problema", consideró.
LAS FRASES DEL EMPRESARIO
Apelando a la soberbia y la grosería, Otero mantuvo una corta comunicación telefónica con Rubio. Aunque el empresario centró su descargo en burlarse e ironizar sobre el accionar del vecino, también aprovechó la oportunidad para ventilar algunos "detalles" de su intimidad. A continuación, algunas de las frases de Otero
-"Cace una pendeja de 30 años y va a ver como lo deja dormir. Se queda dormido, se olvida del mundo. Y va a estar más feliz".
-"Tomo viagra con chicas jóvenes"
-"Voy a seguir molestando mucho más, le voy a seguir hinchando las pelotas mucho más: le voy a poner en la puerta de su casa a unos camioneros así se deja de joder de una vez".
-"Yo me quedé con la mayoría de todas las terminales, como la tengo en ésta. No lo hago al 100% porque la ley no me lo permite. Ahora, le voy a decir otra cosa más así empieza a joder: yo soy uno de los que se presentó en el nuevo shopping, siendo dueño de la sociedad, con el 55%".
-"Yo lo voy a joder un poco más así me río un poco más, ¿entiende? Hoy a la noche le subo los parlantes un poco más así tiene motivo.

Comentá la nota