En el primer trimestre del año, las multas llegaron a 3.444, un 49% más con respecto a igual período de 2012.
Pero no sólo ha crecido el porcentaje de multas sino también el cobro de las mismas. De las 2.307 actas que se labraron en los 3 primeros meses del año pasado, el nivel de cumplimiento fue de casi el 32%. En el mismo período de 2013, de 3.444 actas, el porcentaje fue del 45%, según los datos de la repartición. La suba se debió a que los inspectores ahora salen con cámaras fotográficas y registran las infracciones de las personas que riegan jardines o veredas o lavan vehículos en el horario de 9 a 21, en el que está prohibido el uso de agua que no sea para consumo humano. Frente esa evidencia, la gente termina accediendo al pago voluntario, expresó Andino.
El funcionario además adelantó que a partir del 1 de diciembre, por primera vez van a empezar a controlar que no se malgaste el agua en los departamentos alejados (ver aparte). Además resaltó que para esa fecha también van a salir a las calles una nueva tanda de 10 inspectores contratados con cámaras de fotos.
Las medidas obedecen a una decisión de la gestión giojista de endurecer su posición frente a los contribuyentes que malgastan agua potable. El objetivo es concientizar a la población sobre la utilización racional de un recurso vital frente a la crisis hídrica que viene atravesando la provincia, explicó Andino, aunque también hay una clara decisión de avanzar con la aplicación de castigos a todos aquellos que no atiendan las recomendaciones y sigan sin cuidar el agua.
Según las estadísticas que tienen en OSSE, en el primer trimestre de 2011 se hicieron 1.250 multas. En los 3 meses iniciales del año pasado, las actas de infracciones llegaron a las 2.307. En 2012, el titular de la empresa estatal señaló que a las 4 cuadrillas que tenían le sumaron otras 2 más para hacer hincapié en el control. Y para 2013, contrataron a 10 personas para que salieran en moto y con cámaras fotográficas a verificar el uso del agua durante diciembre, enero, febrero y marzo, los meses de mayor consumo por las altas temperaturas. Así, las multas treparon a 3.444. El funcionario destacó que con mayor personal han podido cubrir más zonas y por eso han crecido los controles. En diciembre de este año, la repartición volverá a contratar a 10 sabuesos que llevarán adelante las tareas de inspección y registro fotográfico.
Según el Código de Faltas, un juez puede sancionar con hasta 4 mil pesos a un infractor. Sin embargo, el monto depende del criterio del magistrado, si la persona es reincidente o si realizó un consumo desmedido, por ejemplo. Andino expresó que la multa por regar una vereda o un jardín fuera del horario permitido ronda los 300 pesos. Ahora, como los inspectores sacan fotos a la gente que ha cometido una falta, el pago voluntario se ha incrementado, ya que si el usuario persiste en no abonarla y en desconocer las intimaciones judiciales, el monto aumenta considerablemente y hasta puede duplicarse, resaltó el funcionario.

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