Durante una charla con REALPOLITIK, el diputado provincial de la Coalición Cívica reiteró su reclamo al gobierno de la provincia de Buenos Aires por la falta de financiamiento para construir la planta de residuos sólidos urbanos. Además, Oscar Negrelli hizo mención a la situación actual del partido y a los resultados obtenidos en las elecciones.
La verdad que la preocupación es mucho más grande. No sólo por el incumplimiento de un compromiso asumido, teniendo en cuenta que la planta va a modificar la disposición final de residuos, sino fundamentalmente porque a partir de febrero, no tenemos dónde poner la basura.
El informe técnico de la CEAMSE es muy claro al decir que el módulo D que está en funcionamiento, va a colapsar hacia fines de diciembre y principios de enero. Con todo criterio, la Suprema Corte de la Justicia le negó a la CEAMSE la posibilidad de ampliación del Módulo D, con lo cual es muy factible que a partir de diciembre le diga a los municipios de la región que vean qué hacen con los residuos.
En esas perspectivas, la verdad es que el gobierno de Scioli, vuelve a estar en la misma situación que estaba hace tiempo, de una absoluta irresponsabilidad y falta de planificación.
La planta del programa Basura Cero, que no es tal, tenía dos sectores: un sector donde se transformaban los residuos, que fue la discusión que se dio; y un sector que se denomina planta de transferencia, producto de que, como todos sabemos, hay un 30 por ciento de residuos que requiere un enterramiento ya que no puede ni quemarse ni reutilizarse. Lo que se hace en la planta de transferencia es compactar los residuos y, en camiones, se lleva al nuevo relleno de la CEAMSE que es en Campo de Mayo.
El gobierno provincial, al no poner el dinero para la primera etapa de la obra, que es la compactación y la preparación del suelo, hace que directamente no se le pueda adjudicar a la empresa ganadora de la licitación.
Lo que ocurre es que tampoco la provincia ni el municipio de La Plata generó una alternativa de una planta de transferencia en otro lado, ni la forma en la cual los residuos van a tratarse antes de ir a su destino final. Con lo cual hasta hoy, lo único que uno podría vislumbrar, es que los camiones que ven los vecinos que recogen las bolsitas por las puertas de sus casas, van a terminar yendo a Campo de Mayo a descargar, para volver a cargar.
Eso no sólo es una cuestión de costos y de logística, también son horas hombre y de recursos de camiones, un despilfarro de recursos impresionante. Y lo que vemos es el silencio del gobernador, silencio de los intendentes, y realmente nos preocupa mucho.
RP.- ¿Usted cree que las políticas ambientales que se han tomado en el gobierno provincial y municipal son insuficientes?
Lo que yo creo es que tanto el gobierno provincial como el gobierno municipal, viven bajo la lógica de las políticas de gobierno, y las termina generando las tapas de los diarios, y no una planificación acertada.
A eso le sumamos que muchas veces la toma de resoluciones tiene que ver con la cantidad de habitantes beneficiados y perjudicados en el corto plazo. Por ejemplo las canteras: para aquel vecino al que nunca le recogían la basura y tenía que ir hasta un cesto comunitario, que ahora pase un camión de una cooperativa y le recoja la bolsita de residuo, realmente le parece un avance. El tema está en que esa bolsita de residuo va a parar a una cantera, en lugar de ir a parar a donde corresponde.
En la ecuación bruerista, son muchos más los vecinos encantados de la vida porque ahora el municipio levanta la bolsita de la puerta de su casa, que los vecinos preocupados por el futuro de las napas de los suelos, producto de la contaminación que se genera en las canteras.
En definitiva, el plan de esta planta y del proyecto Basura Cero de la región capital, fue un emprendimiento de los intendentes de la región. Lo que digo es que uno puede tener muchas diferencias con Bruera, con Slezack con Secco, con Equiza; pero fueron ellos los que en definitiva tomaron esta iniciativa.
El gobierno de la provincia no tiene una sola iniciativa en todo el territorio bonaerense para crear un modelo alternativo al CEAMSE. Cuando el modelo CEAMSE, ya con la documentación presentada y sancionado por la Suprema Corte de Justicia, es un modelo agotado. El modelo CEAMSE contamina. Y si le preguntamos a Scioli cuál es su modelo alternativo, salvo que balbuceé algunas líneas de lo que es el modelo de la región capital, no tiene una sola propuesta para hacer.
RP.- Siendo el único referente político activo de la Coalición Cívica de La Plata, ¿es un desafío y una gran responsabilidad reflotar el partido?
Sí. Son las dos cosas: responsabilidad y gran desafío. Aunque parezca una locura decirlo después del 1,8 por ciento, yo creo que están las condiciones dadas para que tanto a nivel nacional, como a nivel provincial y local, nosotros generemos un espacio alternativo o seamos parte de un espacio alternativo a modelos de gobiernos que vemos, en el corto y mediano plazo, agotados.
Tanto el modelo Cristina, como el modelo Scioli y el modelo Bruera; son modelos absolutamente personales, sin un proyecto de fondo que pueda ser seguido por una estructura política en términos de partido. Es decir, no hay ideas para seguir, sino que hay personas para seguir. Y como todos están cumpliendo su etapa de reelección, evidentemente estamos cerca del agotamiento de un modelo que de la continuidad y el futuro del mismo.
Me parece que en ese esquema hay algunos sectores que han implosionado peor que la Coalición Cívica. Como la Unión Cívica Radical, que está inmersa en una crisis muy grande. El denarvaísmo lo mismo. El FAP es una expectativa pero con un gran signo de interrogación, tiene hombres probos, pero también una falta de desarrollo y de arraigo que lo convierten en una fuerza endeble. Y creo que en el caso de la Coalición Cívica, hemos sufrido una gravísima derrota, pero tenemos una estructura provincial y municipal armada, tenemos gente que puede tomar la posta, con muchísimas expectativas. Y tenemos el desarrollo de una propuesta para ir cotejándola a la sociedad, e ir mostrándola como una alternativa a los modelos vigentes.
Entonces, es una responsabilidad, es un desafío. Pero insisto: aunque parezca mentira decirlo después del 1,8, tengo muchísima expectativa del camino que puede desarrollar la Coalición. Siempre y cuando resolvamos el perfil que debe adoptar la fuerza, de una manera propositiva, y no de una manera conservadora. Porque también corremos el riesgo de que nos vaya mucho peor, convirtiéndonos es una fuerza testimonial en vías de extinción, como le pasó a López Murphy en Recrear.
RP.- Usted ha salido a hablar por los medios manifestando el replanteo de su propio partido. ¿Por qué ha elegido esa modalidad?
En realidad no fue una modalidad para mostrar una situación interna. Porque estaba lejos de mi intención. El planteo mío era: estamos ante una situación novedosa, no solamente porque nos fue muy mal, sino porque desde que nació esta fuerza, nunca se puso en discusión el llegar al piso para tener dos concejales. Anteriormente, desde el 2001 hasta el 2009, ese piso estaba. Eso fue el primer impacto.
Segundo impacto: en lugar de tener dos años por delante para reagruparte, rearmarte, hacer tu catarsis tu análisis, tenías setenta días. Con lo cual, yo entendía que una de las formas para que la sociedad pudiera vislumbrarte verdaderamente como una fuerza que merecía y que debía estar en la legislatura local, era generar una autocrítica pública, que la gente pudiera decir “bueno, a éstos no les dio lo mismo”, o “tomaron nota de que le fue mal en la forma en que hicieron las cosas, y se ponen a discutir qué fue lo que pasó para ver cómo encaran la última parte que es la decisiva”.
La ley impide cualquier cambio de figurita, porque no era que uno ponía en jaque a los candidatos porque quería hacer uno. La mía estaba saldada en abril, así que acá no era un tema de cambiar candidatos, sino justamente lo que pretendíamos hacer era mover un poco la rama para ver si el pajarito se despertaba. Y la verdad que el pajarito siguió absolutamente dormido.
Y cuando a uno le fue tan mal, y en lugar de intentar recomponer, rever y apostar por otro camino de comunicación para la gente, insiste con el mismo, el resultado final era ese.
Eso fue el espíritu por el cual hablé, más allá de que me ha costado una discusión pública con la doctora Carrió. Pero parece que era la obligación que tenía porque, además, yo siento la política como una actividad coyuntural de alguien que es uno más del resto de los vecinos. Entonces, a mí me daba hasta pudor ir a la panadería y a la carnicería, o estar con mi grupo de amigos y mi familia. El haber pasado una semana y media desde que el día anterior al 14 de agosto, el candidato decía “le vamos a ganar a Bruera”, y a partir del 15 de agosto cumplimos las expectativas porque llegamos a 5 puntos y, silencio de radio, como si estuviese todo bien.
Ahí es donde la gente se pregunta si no leímos el resultado, porque nos caímos a pedazos. Nos fue muy mal. Y la verdad es que más allá de todo el respeto que podía tener por Mor Roig, quien encabezaba el proyecto junto a los candidatos, yo no podía ser parte de un silencio que parecía casi de autista. Y lamentablemente terminó siendo un silencio autista.
RP.- ¿Qué fue lo que pasó que cayeron abruptamente?
Creo que se dilapidó una trayectoria que había hecho esta fuerza, y que la había convertido en la principal fuerza de oposición de la ciudad. Se dilapidó porque en lugar de buscar terminar de construir una alternativa sobre la base de lo que ya se había hecho, esa alternativa se quiso plantear casi desde lo mediático, lo fundante.
Y si en eso mediático y fundante uno termina mirando la realidad a través de lo que el espejo le dice, y no en lo que la realidad le termina marcando, uno corre determinados riesgos. Uno de esos riesgos es intentar convertir un comité de campaña, una fuerza política que está en la calle; en un club de fans. Y me parece que ese fue uno de los errores más graves que se tuvo.
Si a eso se le suma un contexto nacional donde se venía percibiendo una necesidad de descanso de la gente respecto a nuestro liderazgo, esa conjunción terminaba dando este resultado tan magro que obtuvimos.
Hay mucho peso de lo local, y no lo digo para hablar mal de nadie. Pero en Baradero, en Torquins, se ha sacado más del 20 por ciento y "Lilita" siguió sacando lo que sacaba habitualmente. En el caso de la lista de diputados nacionales de Santa Fe, estamos hablando del tercer distrito más importante del país, donde el candidato a diputado nacional sacó 5 puntos más que Carrió en toda la provincia.
Por lo tanto, estamos hablando de que hay un arraigo, un desarrollo local; de que la gente lo vislumbra como alternativa o como una voz distinta. Me parece que en lugar de apoyarse la campaña sobre eso, se terminó apoyando en una única figura, a punto tal que la campaña estaba resumida en las iniciales del candidato, ni siquiera en la fuerza. Y esa personalización de campaña tuvo este resultado. Porque para personalizar una campaña hace falta muchísimo dinero, como el que puso de Narváez, o contar con distintos aspectos que evidentemente el candidato creía tenerlos y en definitiva no los tuvo. (www.REALPOLITIK.com.ar)

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