Desde diversas instituciones repudiaron los actos vandálicos y adelantaron que solicitarán que se reactive una causa en la que realizaron las mismas denuncias por amenazas y agresiones físicas y verbales.
En lugares emblemáticos como el Monumento a los Desaparecidos en la plaza del Maestro, en Belgrano y Balcarce, aparecieron leyendas como “Ni Memoria, Ni Verdad, Ni Justicia” o “Perdón general Videla”.
En ese contexto, el abogado Héctor Carabajal, en representación de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, manifestó a EL LIBERAL: “Hay una causa que está instruida, porque en el marco de las audiencias de la Megacausa, algunos testigos y familiares han recibido agresiones de un grupo de acompañantes de los acusados que atacaron y agredieron física y verbalmente a una testigo”.
El letrado detalló que se trata de “una causa que está funcionando junto con anteriores denuncias de amenazas en las que se investigan las autorías, ojalá que podamos dar con los autores de estos hechos”.
Carabajal indicó que “es un atropello a los pocos monumentos donde tenemos a dónde recordar a nuestros desparecidos”
Por su parte, Cristina Torres, integrante del Colectivo Juicio y Castigo, expresó que “cuando hicieron las pintadas en las columnas del ex Batallón 141, solicitamos una custodia para el lugar y nos dijeron que no se podía porque el lugar tenía, ya que era la sede de Gendarmería”.
Con respecto al monolito en la Plaza del Maestro, Torres consideró que “es una obligación institucional de repararlo; independientemente vamos a trabajar en una intervención artística y un acto de reparación y desagravio de lo que se hizo; de todas maneras esos lugares ameritan un poco más de cuidado”.
“No es casual”
En tanto, Ana Giribaldi, integrante de la delegación local de la agrupación Hijos, manifestó: “Ya no nos sorprenden estas actitudes, porque son provocaciones y es la única manera que tienen de defenderse, porque es la manera que aprendieron; no se trata de personas que puedan sentarse a discutir y sostener sus ideas, son familiares de los represores que suponen que de esta manera nos hacen daño, pero no nos van a intimidar”.
La militante de Derechos Humanos sostuvo que “no es casual que hayan atacado el monumento de los desparecidos, porque en mi declaración yo conté lo importante que era para nosotros ese espacio y que ahora lo pinten más grueso que antes, es una provocación ”.
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