Una ordenanza vigente desde 2007 en Paraná prohíbe llevar a menores de 8 años en motos

Una ordenanza vigente desde 2007 en Paraná prohíbe llevar a menores de 8 años en motos
A pesar de la norma igual viajan. Los cascos que a veces les colocan, no están homologados y son truchos. Y los accidentes en los que se ven involucrados son mucho más severos que en los adultos, por la falta de reflejos.
La ley dice que los chicos no pueden viajar arriba de una moto como acompañantes cuando son menores de 8 años.

Lo dice la Ley Nacional de Tránsito, Nº 24.449, que fija que recién a partir de lo 16 años se puede tramitar el carné para conducir ciclomotores, motocicletas y triciclos motorizados” de baja potencia, aunque en ningún caso podrán llevar acompañantes.

En Paraná, la ordenanza Nº 8.724, sancionada en 2007, veda el transporte de menores en motos y bicicletas. Lo dice así, que está prohibido “el transporte de menores de hasta 8 años en motovehículos y/o bicicletas”. Fue un endurecimiento de una norma anterior, que no permitía a menores de 10 años.

Dice esa ordenanza que si un inspector de tránsito observa la infracción, un menor de edad viajando como acompañante en una moto, está facultado a labrar el acta correspondiente, con una consecuencia inmediata: “el adulto responsable no podrá seguir transportando al menor”.

Otra ordenanza, anterior, de 1992, la Nº 7.475, obliga al uso de casco, de modo permanente. “Toda persona que viaje en ciclomotores y motovehículos (...) deberá utilizar un casco de protección, ajustado convenientemente a su cabeza. A lo que los conductores agregarán antiparras o anteojos, sea como elemento independiente o formando parte del casco de protección”, plante.

En la práctica, nada de eso.

En la práctica, ocurre todo lo contrario: los menores viajan de modo frecuente como acompañantes en las motos; las motos trasladan dos, tres, cuatro y hasta cinco personas, cuando no deberían trasladar a más de dos; el casco lo usa apenas el 20% de los motociclistas; y los accidentes, cuando son en motos, cuando van menores, son más severos. Mucho más.

Lo dice el médico Guillermo Grieve, jefe de Terapia Intensiva del Hospital San Martín, adonde el conteo de muertos y rotos por los accidentes de tránsito en moto se hace de modo constante, cercano. Allí, se lleva adelante el más detallado relevamiento del asunto.

“El último relevamiento del Hospital San Roque nos da que el 20% de los accidentes en motos involucra a menores. Si bien es muy bajo el índice de menores que participan en accidentes, pero las consecuencias son mucho más graves”, aclaró.

¿Por qué más graves? “Los chicos no tienen los reflejos desarrollados de autodefensa, por lo tanto una caída de un metro es más grave que para un adulto. Para un adulto, es como la caída desde un primer piso; para un menor, es como si cayera de sexto u octavo piso”, apuntó Grieve.

Grieve repasó la reglamentación vigente, y concluye que “los chicos no deberían andar en moto, porque la legislación vigente lo prohíbe. Los chicos que se trasladan en moto tienen una alta probabilidad de lesión por accidentes, no sólo en el cerebro, sino en todo el cuerpo”.

El médico dijo que es un engaño colocarles un casco. Que los que hay en el mercado no están homologados, no sirven, que son “de juguete”, que no están autorizados los cascos para menores porque los menores no están autorizados a viajar en moto, que si los hay, son truchos.

El jefe de Terapia Intensiva del Hospital San Roque, Fernando Ariel, puso el acento en un dato: los accidentes se constituyen en la primera causa de muerte, y en esa estadística global caben los que ocurren con las motos. “La moto es un fusible, lo más sensible, pero a este hospital ingresa todo tipo de accidentes, y no sólo de acá, sino de muchos puntos de la provincia, que son derivados”, detalló.

Volver al colectivo. La geografía de las calles muestra su costado más feroz en los accidentes en motos.

El último conteo que efectuaron desde el Hospital San Martín reflejó que nada ha cambiado, que todo sigue igual, peor. En el primer trimestre del año, ingresaron 23 motociclistas al Servicio de Terapia Intensiva con traumatismo cerebral grave; cuatro de ellas, fallecieron.

Siete de cada diez accidentes en moto se producen en días clave, entre las 22 del viernes y las 8 del día domingo, y con consumo de alcohol, y en ese tiempo no hay controles en las calles.

Sin embargo, el director general de Tránsito y Transporte de la Municipalidad de Paraná, Héctor Vergara, sostuvo que la problemática de las motos, en el tránsito, debe abordarse de modo integral, no de otro modo, ni siquiera con operativos puntuales de rastrillaje en las calles.

“La Ley de Tránsito no admite en las motos a menores de 10 años, ni admite más de dos personas por motos. Pero la realidad dice que la gente transgrede esas normas y usa la moto como medio de transporte familiar. Frente a eso, la política del Estado municipal apunta no a la sanción, sino a fomentar el uso del transporte público de pasajeros. Pretendemos que la gente use el colectivo y no la moto para transportarse. Pero para eso debemos mejorar el servicio de transporte, que hoy no es óptimo”, admitíó el funcionario.

Para conseguir ese trasvasamiento de pasajeros de las motos al colectivo, asegura Vergara, se están tomando medidas. Entre ellas, una próxima modificación de las líneas de recorrido, de modo de bajar el tiempo de espera entre un coche y otro. La legislación dice que la demora no debe pasar los 10 minutos, con una tolerancia de 5 minutos. Pero en la práctica, la demora está entre los 20 y los 25 minutos.

“Con el tiempo se ha producido una distorsión de las líneas originales, que tienen que ser más lineales. Hoy tenemos recorridos que son muy complicados, y eso hace que sea imposible cumplir con las frecuencias entre un coche y otro. Y para eso estamos trabajando en un estudio con la UTN para modificar los recorridos, con el objetivo de optimizarlos”, subrayó Vergara.

Respecto de las motos, ya se dieron pasos en procura de conseguir un ordenamiento, explicó el titular de Tránsito y Transporte. La principal, exigir que no se permita la salida de ningún motovehículo sin patentamiento. Otra, de irregular cumplimiento, plantear que las estaciones de servicio no carguen combustible a los motociclistas que no lleven casco.

Pero también reclama más conciencia social de la población.

“Hay una responsabilidad social que la gente tiene que asumir. La gente que sale en moto debe saber que pone en riesgo la vida propia, y la de los demás. Eso tiene que ser asumido por cada uno. No podemos poner a un inspector detrás de cada motociclista”, apuntó.La ley dice que no, que los chicos no pueden viajar arriba de una moto como acompañantes cuando son menores de 8 años.

Lo dice la Ley Nacional de Tránsito, Nº 24.449, que fija que recién a partir de lo 16 años se puede tramitar el carné para conducir ciclomotores, motocicletas y triciclos motorizados” de baja potencia, aunque en ningún caso podrán llevar acompañantes.

En Paraná, la ordenanza Nº 8.724, sancionada en 2007, veda el transporte de menores en motos y bicicletas. Lo dice así, que está prohibido “el transporte de menores de hasta 8 años en motovehículos y/o bicicletas”. Fue un endurecimiento de una norma anterior, que no permitía a menores de 10 años.

Dice esa ordenanza que si un inspector de tránsito observa la infracción, un menor de edad viajando como acompañante en una moto, está facultado a labrar el acta correspondiente, con una consecuencia inmediata: “el adulto responsable no podrá seguir transportando al menor”.

Otra ordenanza, anterior, de 1992, la Nº 7.475, obliga al uso de casco, de modo permanente. “Toda persona que viaje en ciclomotores y motovehículos (...) deberá utilizar un casco de protección, ajustado convenientemente a su cabeza. A lo que los conductores agregarán antiparras o anteojos, sea como elemento independiente o formando parte del casco de protección”, plantea.

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