Ordenan investigar mensajes de texto del celular del pai umbanda

Está preso por embarazar a una menor que iba a su templo. La fiscalía sostiene que se aprovechó de su condición de líder espiritual, pero el imputado asegura que fue la propia víctima la que lo asediaba

El pai umbanda de 45 años preso por haber embarazado a una chica de 13 intentará demostrar que fue la propia denunciante quien lo sedujo y lo persiguió mediante mensajes de texto hasta conseguir que mantuvieran relaciones sexuales.

Con ese argumento, el hombre que llevaba adelante sus ritos en una humilde vivienda del barrio Las Delicias buscará torcer la dirección de la causa judicial que hoy lo tiene seriamente comprometido por la denuncia de la víctima y de su padre.

Semanas atrás, el fiscal Javier Di Santo pidió que la causa contra el pai fuera a juicio por el delito de abuso sexual con acceso carnal y en su acusación dijo que entre los meses de abril y mayo del año pasado el pai abusó sexualmente, en dos oportunidades, de una chica de 13 años que junto a su padre frecuentaba el templo ubicado en el barrio Las Delicias.

Sostuvo que los abusos se concretaron en la propia vivienda donde se practicaban los ritos umbanda y que el acusado se valió de su calidad de jefe espiritual de la familia de la menor, para aprovecharse de la víctima.

En enero de este año la chica dio a luz a un pequeño y un examen de ADN habría demostrado su filiación con el pai.

Acorralado por la evidencia científica, el acusado reconoció haber mantenido relaciones sexuales con la menor aunque negó por un lado ser una especie de gurú o guía espiritual ni haberse valido de ese supuesto status para abordar a la chica.

En su testimonio ante el fiscal, dio a entender que la relación entre ambos fue consentida; incluso fue más allá y aseguró que quien había tomado la iniciativa fue la propia víctima, a través de insistentes mensajes de texto que lo asediaban para que se acostara con ella.

Para la fiscalía, esta versión no encontró asidero en ninguna de las pruebas recolectadas durante la investigación, por eso ordenó la elevación a juicio. Sin embargo, la defensa del pai, asumida por Gerónimo Trebucq, se opuso a que el caso fuera a juicio e insistió en que debía investigarse en profundidad el descargo que el acusado formuló en los tribunales.

Concretamente, pidió que se examinaran los mensajes de texto recibidos por el celular del pai y que se tomen nuevos testimonios con el fin de que se deje en claro cómo sucedieron los acontecimientos.

El expediente llegó así a manos del Juzgado de Control que acaba de ordenar que la causa vuelva a la fiscalía para que se profundice la hipótesis que formuló el acusado.

Así, en su auto interlocutorio número 60, el juez de Control Daniel Muñoz dispuso “remitir las actuaciones a la fiscalía de origen para que se retrotraigan a la instancia procesal que permita recepcionar los elementos probatorios que el imputado alegó”.

Independientemente de lo que surja de los mensajes de texto, es decir, más allá de que incriminen más o alivien la situación procesal del pai, el juez de Control entendió que correspondía que el fiscal agote su investigación revisando el contenido del celular del acusado y tomando nuevos testimonios en la causa.

Cuando se hicieron públicos la detención y el pedido de enviar a juicio al pai, se empezaron a conocer en los medios al menos otros dos presuntos ataques sexuales por parte del acusado que tuvieron como blancos a otra chica de 13 años y a una adolescente de 16.

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