Nuevamente el Poder Ejecutivo fue el principal iniciador, centralizando el 99,6% de los proyectos aprobados. La producción legislativa del año que culminó con la sesión del miércoles, volvió a caracterizarse por la sanción de proyectos tendientes a la regularización dominial, eje que representa el 67% de las sanciones globales y el 76,5% de las ordenanzas aprobadas.
El Concejo Deliberante de Comodoro Rivadavia finalizó el miércoles su período 2010 con un total general de 317 nuevas normas sancionadas, 281 de las cuales son ordenanzas. La cifra equivale a 12 menos que lo producido en 2009, aunque 101 más que en 2008, el primer año de gestión de Martín Buzzi en la Intendencia.
El trabajo legislativo del año, al igual que en 2009, volvió a centrarse esta vez en el ordenamiento territorial de la ciudad. La problemática protagonizó los temarios de sesiones de modo tal que con 215 sanciones específicas, impactó en un 67% sobre la producción parlamentaria, con 16 puntos por encima del peso que había tenido en 2009, donde acaparó el 51% de la producción.
Por tratarse de expedientes iniciados en el Ejecutivo municipal, éste se constituyó nuevamente en el principal generador de proyectos del año y dada la incidencia señalada en el temario, nuevamente fue la comisión parlamentaria N° 4 -de injerencia en Tierras, Tránsito y Transporte- la más productiva.
Las normas vinculadas a la tierra, o normalización dominial, son en su mayoría adjudicaciones en pacto comisorio, adjudicaciones en venta y autorizaciones al Ejecutivo a la venta de lotes al 50% de su valor fiscal, aunque también se registró la derogación de adjudicaciones, tanto a particulares como a emprendimientos que no cumplimentaron los requisitorios para mantenerlas.
Un caso de impacto fue, por ejemplo, la derogación de reserva de 20 hectáreas cercanas al basural, que desde 2007 permanecían afectadas a un emprendimiento de grandes superficies comerciales, y que por incumplimientos a las exigencias normadas, el Concejo volvió a afectar al dominio público municipal.
En cuanto a los lotes adjudicados con fines habitacionales, el barrio Máximo Abásolo fue el que mayor regularización recibió, con 52. Otras 28 fueron para Don Bosco y 17 para el San Cayetano. Diez familias del Stella Maris también regularizaron su vivienda, y mismo número lo hizo en Palazzo y Divina Providencia.
Más allá de los núcleos urbanos señalados, que claramente absorbieron gran parte del impacto poblacional de los últimos años, la situación dominial también fue atendida en el Pietrobelli, Moure, Quirno Costa, Restinga Alí, Mosconi, Abel Amaya y Kilómetro 14 entre una extensa nómina que suma 33 barrios.
Resulta válido destacar que además de la normalización de títulos de propiedad de vecinos, también se incluyen en este eje los otorgamientos a instituciones intermedias -del tipo cooperativa- y la formalización de convenios con las mismas para la reserva de áreas destinadas a planes de viviendas.
Otra de las acciones en este rubro fueron la aprobación de planes urbanísticos y de reformulación de uso de la tierra en todo el ejido municipal.
ORDENAMIENTO URBANO
No es casual que siendo el problema habitacional protagonista de las sanciones de 2010, el segundo eje de mayor incidencia resulte el del ordenamiento urbano.
El rubro contabiliza 27 despachos entre los que se incluyen las reservas de metros lineales de estacionamiento a determinadas instituciones, la designación de calles y espacios públicos, y autorizaciones de mensura y reservas de tierra a favor -tanto de Provincia como del Municipio- que dieron origen, por ejemplo, a la instalación del nuevo centro de salud del barrio Pietrobelli.
En materia de sanciones, le sigue en la lista la ratificación de convenios y contratos promovidos por el Ejecutivo, con 11 en total, y que apuntan tanto a obras para servicios básicos como el de 400 conexiones domiciliarias de gas o el convenio con Provincia para la ampliación de red para el Cordón Forestal y Los Tres Pinos, como también a los ejes de diversificación económica como los convenios de colaboración científica con instituciones canadiense por el Centro de Investigación y Desarrollo del Mar. Con menor incidencia, el Concejo Deliberante también produjo 8 normas en materia de tránsito y transporte, abarcando mandas de colocación de cartelería reglamentaria, el incremento de controles respecto de los vehículos “tuneados” en cuanto a luces y polarización de cristales, instalación de semáforos y la implementación del “rondín” del colectivo en barrio Mosconi, abarcando al hospital Alvear y la nueva tarifa de taxis que tanta resistencia generó en el sector.

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