Desde la UCR advirtieron sobre la complicidad del poder político con el accionar policial. "Alperovich debe entender que ya no alcanza con hacer declaraciones para la televisión y mostrarse preocupado", lanzaron los opositores. “En 10 años no hizo nada”, dijo, a su turno, el peronista disidente Enrique Romero.
Según las autoridades del centenario partido, la gestión de Alperovich ha fracasado en la gestión de un problema crítico y es "cómplice de un sistema de corrupción policial" que involucra al poder político.
"El titular del Poder Ejecutivo ordena tolerancia cero para los policías corruptos, pero no se hace cargo de los funcionarios que apañaron ese accionar por acción u omisión. Tampoco responde por aquellos a los que hemos denunciados por malversar fondos públicos. El delito se combate en todos lados, pero el Gobierno primero tendría que empezar por casa", manifestaron los radicales.
En una declaración firmada por el presidente de la UCR, José Manuel Cano; y por Raúl Albarracín (vice) y Juan Roberto Robles (secretario general) las autoridades del radicalismo tucumano advirtieron que el alperovismo no encuentra solución al problema que mantiene en vilo a la mayoría de los tucumanos. "El gobernador cambió de ministro para zafar de la crisis que generó el fallo en la causa por la desaparición de María de los Ángeles Verón, pero no cambió de política y eso se refleja en la realidad de miles de personas que padecen un Estado ausente en el combate contra de los delincuentes", expresaron.
“No puede hacerse el desentendido”
Los radicales denunciaron que los últimos sucesos delictivos, en los que aparecen involucrados altos jefes de la Policía, muestran la complicidad de la fuerza de seguridad con muchos de los delitos que se cometen en Tucumán. "Los vecinos suelen decir que es mejor no denunciar en las comisarías porque ellos encubren a los ladrones. Alperovich no puede hacerse en desentendido con una realidad que no ha sabido resolver en diez años de control absoluto de los poderes públicos de Tucumán. No se trata de hacer declaraciones y de mostrarse preocupado. El gobernador tiene la responsabilidad de dar respuestas y es evidente que no las tiene", dijeron.
Finalmente, La UCR reclamó al oficialismo que convoque a todas las fuerzas políticas, organizaciones sociales y a los tres poderes del Estado para debatir soluciones y atacar sin condiciones "el círculo perverso que genera la corrupción y la impunidad del poder. Tenemos propuestas y queremos que se nos escuche. Es evidente que ya no alcanza con un gobernador al que le gusta hablar para las cámaras, pero que jamás admite sus fracasos o acepta cambiar el rumbo", concluyeron Cano, Albarracín y Robles.
“La década perdida”
A su turno, el peronista disidente Enrique Romero, opinó que "ordenar tolerancia cero con los policías corruptos, y reconocer que la seguridad es un tema pendiente de su Gobierno, es de una gravedad institucional sin precedentes, pues lo dice quien lleva una década perdida, y que en este sentido no hizo absolutamente nada".
"Lo peor es que sus dichos fueron realizados teniendo en frente a un Intendente (Julio Silman, de Alderetes) que de gomero se transformó en multimillonario malversando fondos públicos", denunció.
Según Romero, "Alperovich no sólo no hizo nada en materia de prevención del delito, sino que este se incrementó al crear dos nuevas formas de delinquir: los que lo hacen detrás del escritorio de funcionario enriqueciéndose ilícitamente, y los que trafican influencia, ordenando a la policía liberar delincuentes, porque trabajan para algún legislador, ministro o intendente", denunció.
Por último, el opositor consideró que "si esta nueva forma de delinquir no es condenada, el sistema no puede generar los anticuerpos necesarios, lo cual no sólo es inmoral, sino que estimula la octava plaga de Egipto: la de los corruptos", espetó.



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