Referentes de los distintos sectores opositores al Gobierno de Carignani vertieron duros conceptos contra el oficialismo luego de la aprobación de la ordenanza fiscal y tarifaria para 2011, que incluye incrementos en las tasas municipales. Hablaron de “estafa política”, “aumentos ilegales” e incluso “aprietes” contra concejales de la oposición.
Una vez logrado ese paso decisivo, desde el oficialismo comenzaron a dar signos de que aquellos acuerdos no serían respetados. Eso motivó nuevos “faltazos” de los opositores en el recinto.
Sin embargo, esa estrategia de ausencias no les alcanzó para impedir que la asamblea pudiera sancionar la fiscal y tarifaria en un segundo llamado. Sin opositores en el recinto, la asamblea terminó aprobando aumentos que si bien no fueron los originalmente solicitados por el Ejecutivo, tampoco tuvieron en cuenta los puntos acordados el 10 de diciembre.
“Fue una traición contra el ciudadano nicoleño, que fue estafado”, comentó el concejal de Unión PRO Ignacio Mateucci, quien agregó: “Jamás en la historia se había visto una cosa igual. Se había llegado a un acuerdo que nosotros de todas formas no habíamos apoyado, pero sí entendíamos que era necesario para normalizar la institucionalidad del Cuerpo. Por eso dimos quórum. Pero lo hicimos bajo palabra de los 10 concejales del PJ. Esto quedó grabado en las actas. Personalmente, pregunté si estábamos todos de acuerdo, y uno de los puntos era que no se iba a modificar el pacto al cual habíamos arribado”.
Por su parte, desde su bloque unipersonal Andrés Quinteros dijo no estar sorprendido por la ruptura del acuerdo. “La actitud de gente que no respeta acuerdos, no es algo que nos haya sorprendido. Lo mismo había ocurrido el día en que se designaron las autoridades del Cuerpo. Los tres cargos que conducen el Concejo Deliberante quedaron en manos del PJ, y eso no era lo acordado con el radicalismo ni con la Unión PRO”, recordó Quinteros.
En una de las primeras repercusiones mediáticas luego de aprobada la fiscal y tarifaria, Marcelo Dileo, presidente del Comité San Nicolás de la UCR, había comentado a EL NORTE: “Es abominable el procedimiento utilizado, propio de aquellos que no tienen palabra ni mucho menos escrúpulos. Haber arribado a un acuerdo con todos los conejales de la oposición y luego subrepticiamente en la sesión presentar otro proyecto que lo anulaba totalmente”.
Desde la mesa de conducción de la Coalición Civíca de San Nicolás, el otro partido que está representado en el Concejo Deliberante, Sebastián Mazzolini observó: “Nos queda un sabor muy amargo al ver que el Gobierno del intendente Carignani no respeta la palabra empeñada. Lo que ha hecho es engañar y mentir a todos los concejales de la oposición”.
Aumentos
Más allá de criticar la ruptura del acuedo, los sectores de oposición coincidieron al considerar excesivos los incrementos aplicados sobre las tasas municipales. “El aumento será terrible. Lo hacen en esta época del año porque es verano y la gente está pensando en las fiestas o las vacaciones. Pero cuando empiecen a ver las boletas, notarán la gravedad del incremento”, comentó Mateucci.
Dileo había señalado: “Han concretado los ediles del oficialismo y sus mayores contribuyentes una verdadera estafa política, que se traducirá en la transferencia a las arcas municipales de no menos de 30 millones de pesos en el 2011. Seguramente con ello, en el mejor de los casos y siendo demasiado bien pensado, los nicoleños pagaremos las obras que desde la Nación se anunciaron como de costo cero para la ciudad”.
Por su parte, Quinteros llamó la intención sobre lo que entiende como una “ilegalidad” en la sanción del proyecto, que tiene que ver con la presentación -y tratamiento- de una propuesta diferente a la que estaba incluida en la ordenanza preparatoria.
“Los aumentos son ilegales además de confiscatorios. Se ha violado la ley introduciendo una modificación imposible de introducir. Cuando se fija una convocatoria a mayores contribuyentes, se hace con una cierta antelación, que tiene que ver con la posibilidad de que el mayor contribuyente sepa qué es lo que va a votar. En 6 minutos de debate, los mayores contribuyentes no pudieron haber conocido qué era lo que estaban aprobando”, advirtió Quinteros, quien formuló además una fuerte denuncia al advertir que “hay patotas llamando por teléfono y apretando a los concejales y a sus familiares”.
Y completó: “Son mafiosos. Son personas armadas. Te llaman por teléfono, te aprietan. Esa es una metodología que creíamos desterrada. Esa política de la patota se terminó. Y quienes la quieran aplicar, deberán sufrir las consecencias de haber roto el equilibrio institucional de esta ciudad”.
Presupuesto y continuidad
La sanción de la fiscal y tarifaria acentuó la tensión entre el oficialismo y la oposición, cuyos concejales ya faltaron al recinto en la sesión extraordinaria en la que debiera haber sido tratado el Presupuesto 2011.
“De todos modos, al Intendente le va a venir bien”, opinó Mateucci. Y agregó: “Ya consiguió lo que quería, que era más dinero. En lugar de mejorar la Administración, lo que siempre hacen es buscar más dinero. Y lo más fácil es sacárselo a la gente. Como van a gobernar con un presupuesto viejo, les va a quedar una mayor cantidad de dinero libre, lo que les viene como anillo al dedo para la campaña del año próximo”.
Al respecto, Mazzolini opinó: “El Intendente Carignani se termina llevando un paquete muy imortante de dinero. Y entendemos que no tiene como objetivo la realización de obras, sino contar con dinero la próxima campaña”.
Se cree que el proyecto de Presupuesto para 2011 podrá ser tratado el próximo jueves, en el marco de una sesión extraordinaria que también incluirá otros asuntos; por ejemplo, los pliegos de licitación para el transporte público de pasajeros.
La convocatoria podría ser lanzada el próximo martes. Pero habrá que esperar para ver si la oposición permite el quórum que ya negó en los últimos tres llamados a sesión extaordinaria.
“Después de esto, ya no se puede confiar en nada”, advirtió Mateucci al respecto. Pero sin embargo aseguró que “nosotros vamos a cumplir, porque tenemos la obligación que nos ha dado la ciudadanía”. Eso sí: antes dejó en claro que “no vamos a sentarnos a negociar nada porque evidentemente la palabra no tiene más valor”.
En el mismo sentido, Mazzolini observó que “los Concejos Deliberantes son lugares de negociación”, y que “para toda negociación es indispensable tener confianza respecto del cumplimiento de los acuerdos que se hagan”.


Comentá la nota