Dirigentes de diversos partidos políticos refractarios al oficialismo se manifestaron a las afueras del Palacio de Justicia de la provincia como así también en el edificio de la Justicia Federal para expresar su rechazo al paquete de leyes que impulsa el gobierno nacional. Advierten sobre "una herida de muerte" a la República.
Así, y convocados por la denominada Mesa de Diálogo Político y Social, en la mañana de ayer un grupo de dirigentes y referentes de distintas agrupaciones partidarias y organizaciones sociales, se dieron cita en las afueras del Palacio de Justicia (Lamadrid 400) con el objeto de proceder a una suerte de abrazo simbólico que exprese el malestar por la determinación del justicialismo gobernante en aplicar este paquete de iniciativas.
Entre las medidas que levantan las mayores objeciones, se encuentran aquella relacionadas con la elección popular de los miembros del Consejo de la Magistratura, además de la regulación a las medidas cautelares, como también la creación de nuevas Cámaras de Casación, como instancias previas a la Corte Suprema de Justicia.
Con una pancarta que encabezaba la protesta, bajo la consigna "Por una Justicia Independiente", los asistentes a la convocatoria (entre los que se encontraban los legisladores del radicalismo Federico Romano Norri, Silvia Elías de Pérez, y de la Democracia Cristiana, José Páez, la concejal por la Coalición Cívica, Sandra Manzone, el edil de la UCR, Roque Mendía, el dirigente de Libres de Sur, Federico Masso, el socialista Rodolfo Succar, entre otros), entonaron las estrofas del himno nacional frente al Palacio, para luego marchar al edificio donde se encuentra Tribunales Federales.
"Se ha llegado a un nivel muy grave de agresión a las instituciones, donde la corrupción y la impunidad se han puesto de manifiesto muy fuerte en los últimos tramos del gobierno nacional. Hoy nos encontramos con un nuevo vamos por todo, donde lo único que buscan es impunidad para el poder político y menguar los derechos de la ciudadanía para litigar contra el Estado", señaló Masso.
Envuelto en medio del humo lanzado por una serie de bengalas encendidas por militantes radicales, el integrante del Frente Amplio Progresista (FAP) aseguró que con las normativas ideadas lo que se busca es un "blindaje" para funcionarios de este gobierno que están siendo sospechados por su presunta participación en hechos de corrupción.
Seguidamente, instó a los sectores refractarios a organizarse de cara a los comicios de octubre próximo con el objeto de alzarse con una victoria que posibilite frenar las intenciones de la gestión K.
"El relato oficial es mentiroso y la oposición tiene que darse cuenta del momento político que estamos transcurriendo y no hay 2015 sin 2013, por lo que debemos jugar en todo el país con altura política, dejando intereses personales porque si no, nos vamos a arrepentir el día después de las elecciones", apuntó Masso.
Por su parte, Manzone adujo que su participación en la movida ciudadana y política se vincula con la necesidad de "pronunciarnos en contra de este avasallamiento a la justicia, el último resquicio, lo poco de independencia que quedaba, estos pseudos progresistas pretenden llevarse puesta a todas las instituciones. Ya tienen a un Congreso que es una escribanía a gusto y paladar del PEN y ahora terminan con la justicia independiente", advirtió la edil capitalina.
Fin de fiesta
Asimismo, aseveró que el fin perseguido por el Gobierno nacional se sustenta en su pretensión de "destituir" a la Corte Suprema. Sin embargo, remarcó que estas medidas también responden a un cierto temor por la pérdida de poder y capital político que pueda acarrear el avance judicial sobre integrantes del oficialismo.
"El final de fiesta se está acercando y cuando cambie de signo político el gobierno, si no se pacta impunidad, la mayoría de este gobierno, incluida la Presidenta (Cristina Kirchner), tienen que ir presos. Estas leyes quieren favorecer los privilegios de ellos en desmedro de toda una sociedad cansada de estos arrebatos y asalto a la república", lanzó Manzone.
En tanto, el democratacristiano, José Páez, se quejó de que los proyectos en cuestión fueran elevados sin dictámenes adecuados, como haber obviado las consultas respectivas a los sectores sociales que tienen aval para brindar su opinión sobre los temas que se pusieron a consideración. Mientras que, por sobre todo, se mostró reacio a la aprobación de un sistema de elección de los miembros del CM que terminaría por partidizar a dicho órgano y, de esta forma, quitarle sus ribetes técnicos.
"Esta tentativa de apoderarse de la justicia tiene que ver con buscar la impunidad que se hace presente ante la multiplicidad de denuncias en que se ven envueltos los principales personeros del gobierno nacional en actos de corrupción que perjudica al patrimonio y al erario público", planteó Páez. Al mismo tiempo, consideró que "se le puede causar una herida de muerte al Poder Judicial con este conjunto de leyes que atentan contra el poder del Estado que es el último valladar de protección de los derechos individuales y de los intereses de los argentinos".
En representación de la UCR, Romano Norri no dudó en expresar que "esto es una muestra más de que van por todo, esto ya de democracia no tiene nada, más se parece a un gobierno de Mussolini, un totalitarismo que no podemos permitir. Aquí a la república la están matando con estas medidas".
Finalmente, Succar, estimó que "el gobierno tiene una concepción triangular de la democracia que es muy rara, ya que consideran que en el vértice superior está el PE y que de manera subalterna tienen que existir los otros dos poderes. Ya soportamos enormes genocidios a través de los golpes de estado y no queremos que la democracia se vuelva a debilitar, que se ahonde más la brecha entre democracia y sociedad, sino que es la hora de que nuestro pueblo participe activamente y considere al Estado como parte de su protección y calidad de vida", adujo el socialista.





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