Con la oposición en contra, aprobaron el contrato directo con Ashira

Con la oposición en contra, aprobaron el contrato directo con Ashira

El Concejo Deliberante sesionó de manera extraordinaria este miércoles, con los convenios que firmó el Gobierno con la empresa de recolección de residuos como tema principal. El oficialismo logró aprobar los tres acuerdos: el contrato directo por dos años, el pago de deuda de capital a 10 años y las dos cuotas para saldar los intereses, con quita del 70 pr ciento. Hubo debate entre los ediles.

El oficialismo aprobó los tres convenios firmados con Ashira este miércoles, en sesión extraordinaria, en medio de un debate con la oposición, que acompañó parcialmente, pero cuestionó en duros términos, sobre todo, el contrato directo sin llamar a licitación.

El convenios para el pago en dos cuotas de una deuda por intereses, con una quita por parte de la empresa del 70 por ciento tuvo el acompañamiento de todos los concejales y fue aprobado por unanimidad.

El acuerdo de refinanciación de facturas impagas por 19 millones de pesos a pagar en 10 años, a razón de alrededor de 500 mil pesos por mes, tuvo la oposición de los concejales del Frente Renovador y el acompañamiento del Frente para la Victoria, aunque con algunas observaciones.

El tercero y más polémico es la contratación directa de Ashira para la continuidad de la prestación por dos años con opción a dos años más, sin llamar a licitación, como establece la ley orgánica para la tercerización de los servicios públicos, lo que generó debate.

Los diez oficialistas, el bloque de Roccay Butti y Américo Quintana acompañaron. Además de esos 13 votos positivos hubo cinco negativos: Trelles, Mosquera, Sánchez, Ramanzini y Espíndola, quien habló sobre la situación de despidos en la empresa, como representante del sindicato de Camioneros.

Las críticas fueron porque el nuevo contrato prevé reducción de servicios: desaparece el barrido mecánico que estaba previsto en el pliego, hay menos cuadras del centro para la recolección de residuos diarios y para el barrido manual. También permite al Gobierno que pueda reducir hasta un 30 % "las áreas o frecuencias".

La oposición planteó en sesión una serie de dudas relacionadas con ese contrato, como la ausencia de dictamen de la Asesoría General de Gobierno y el Tribunal de Cuentas respecto de su viabilidad, así como la carencias de varios puntos del contrato en comparación con el pliego de 2008, que es el vigente.

Entre ellos se cuentan detalles de las penalidades, el control municipal, el equipamiento obligatorio para la prestación del servicio y otros puntos que aparecen de manera precisa en el contrato original y en el pliego de licitación de 2015, que quedó desierta cuando Ashira presentó, como único oferente, una propuesta que superaba el presupuesto asignado.

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