El Frente Cívico y el PD votaron en conjunto y derrumbaron en Senadores las intenciones del oficialismo para que la Provincia accediera a financiamiento por 105 millones de pesos.
Desde el Frente se solicitó al Ejecutivo que remitiera un nuevo proyecto que contemple todos los items que requería el Ejecutivo, con excepción de la solicitud de crédito, porque la voluntad de esas fuerzas es no otorgarle avales legislativos para endeudamientos que sean usados para cubrir gastos corrientes del Estado.
De acuerdo con la Constitución Provincial, este proyecto de ley rechazado no tiene posibilidad de volver a ser tratado en este período legislativo, por lo que la remisión de un nuevo proyecto es la forma de eludir la norma constitucional. En esa nueva iniciativa, el Frente espera que estén contenidos los cambios de partidas presupuestarias, la ratificación de los acuerdos paritarios y el préstamo de 35 millones para Aguas Mendocinas (Aysam).
La política no sólo es debate y diálogo; también es manejo de lo gestual, medir al adversario y ponerlo en posiciones públicas incómodas para forzar decisiones. La crónica de la sesión de ayer del Senado es el relato de una apurada barrial. "Si lo quieren rechazar, que se hagan cargo del costo", se escuchó decir a un prominente diputado justicialista.
Esa fue la jugada del PJ, forzar el tratamiento, poniendo a la oposición en la incómoda situación de ser los culpables de "no pagar el sueldo y el aguinaldo de los empleados públicos, de no poder darles de comer a los chicos de los comedores escolares", tal como dijo el senador justicialista Miguel Serrault en medio del debate.
De esta forma, el PJ pidió el tratamiento sobre tablas del proyecto (para lo que necesitaba dos tercios de los votos presentes). La primera sorpresa fue que la oposición le otorgó los dos tercios.
Pero en la primera intervención de los encargados de fijar posición de los partidos del Frente Cívico (UCR, ConFe y Unidad Popular) y del PD, el radical Sergio Moraleja y el demócrata Carlos Aguinaga, quedó claro que las posiciones esgrimidas desde hace varios días se mantenían: no dar aval al endeudamiento para gastos corrientes.
Desde la oposición se podría haber rechazado sólo el artículo referido al endeudamiento y, de esta manera, hacer volver el proyecto a Diputados para su ratificación. Pero, particularmente los del Frente Cívico, tienen memoria.
El año pasado, el PJ había cerrado un pacto con la oposición en el Senado por un endeudamiento y, al volver a la Cámara Baja, ese acuerdo quedó en el olvido y el PJ se hizo del aval por 420 millones de pesos con una mayoría simple, necesaria para insistir en la sanción original. "El año pasado dinamitaron un acuerdo. Hoy no hay confianza", dijo César Boffin (UCR).
Lo que empezó duro y bravo, con argumentos pesados y muchas alusiones a la historia reciente, lentamente fue bajando los decibeles por parte del PJ. Entonces el oficialismo pidió una semana más para seguir dialogando. Pero la decisión opositora estaba tomada y contaba con los votos para bochar la iniciativa.
"El oficialismo pidió el tratamiento sobre tablas y ahora quieren mandar el proyecto a comisión", dijo el presidente de la bancada radical Armando Comercia, para luego pedir que se votara.
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