Hoy vencía la autorización provisoria para el desarrollo de las obras, otorgada al Municipio por el Ministerio de Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente.
El 8 de octubre de 2009, el ministro de Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente de la provincia, Antonio Ciancio firmó la Resolución Nº 539 que dejó expresamente establecido que la autorización provisoria para el inicio de las obras del nuevo relleno sanitario era por el plazo de seis meses y su continuidad estaba supeditada a la aprobación de un estudio de evaluación hidrológica e hidráulica realizado por un organismo oficial de reconocida capacidad, encargado por el Municipio. Dicha evaluación debía ser concretada por la Secretaría de Medio Ambiente de la provincia.
Luego de reiterados intentos por conocer el futuro de dicho estudio, de algunas críticas debido a las posibilidades de que el relleno se instale en zona inundable y sobre el vencimiento del plazo dispuesto, el Ejecutivo giró al Concejo una nota acerca de lo manifestado por la Secretaría provincial y un pedido de prórroga de 70 días.
El hecho de que el Municipio haya enviado al Concejo el informe "sobre la hora" no cayó nada bien entre los ediles opositores aunque admitieron que "lo de la prórroga es inadmisible".
Según resaltó la concejala justicialista, Alejandra Obeid lo girado por el Municipio es "sólo un escueto informe del que no conocemos su contenido" por lo que entendió que debería darse por decaída la autorización concedida. "En estos momentos, las obras no pueden continuar", dijo y a su vez se preguntó "¿para qué se pide una nueva prórroga?".
"Entendemos que la situación fáctica y legal en la que nos encontramos es extremadamente delicada, toda vez que en el mejor de los casos, el estudio oportunamente requerido no está aprobado, y según algunas consultas extraoficiales que realizamos, ni si quiera se tiene noticias de él o no habría pasado por las oficinas técnicas correspondientes del Ministerio de Aguas de la Provincia", dijo Obeid.
Por tal motivo, la integrante del bloque Santa Fe Federal había impulsado un proyecto de Comunicación en el que manifestaba que el Concejo "atento el vencimiento del plazo establecido en la Resolución Nº 539/09 del Ministerio de Aguas y Servicios Públicos, expresa al Ejecutivo Municipal su profunda preocupación".
Dicha iniciativa no fue sancionada ya que no contó con los votos del Frente Progresista, desde donde se solicitó una semana para estudiar lo informado por la Provincia.
Días atrás, el edil Luciano Leiva había advertido sobre el vencimiento del plazo y había avisado sobre que "la ciudad podría entrar en una situación de emergencia ambiental y sanitaria".
Por otro lado, vale recordar que el municipio santotomesino también alertó sobre los riesgos que acarrea la instalación del relleno sanitario en la zona elegida por Santa Fe.
En reiteradas oportunidades, el municipio vecino pidió que "se suspenda la construcción del nuevo relleno sanitario que se lleva adelante en el valle de inundación, afuera del anillo de defensa" y los motivos principales están vinculados a "los perjuicios que puede ocasionar la obra una vez finalizada en la ciudad de Santo Tomé y también en el curso natural del río Salado puesto que los líquidos lixiviados, propios de un relleno de la escala que va a poseer, podrían afectar a futuro las aguas".
"La Municipalidad de Santa Fe sigue insistiendo en que no va a provocar perjuicios porque el terreno fue alteado a una cota similar a la que tiene la avenida Circunvalación. Pero nuestra visión técnica es completamente contraria y hay muestras suficientes en el país y en el mundo de los inconvenientes que ocasionan este tipo de intervenciones sobre los valles de inundación", explicó la Municipalidad de Santo Tomé.
En ese sentido, en el mes de noviembre del año pasado, el Concejo Municipal sancionó un proyecto que le sugería al municipio la elaboración de un Plan de Contingencia –con respecto al actual depósito- y de un proyecto alternativo al que está en marcha.
Dicho plan debía prestar especial atención a la compactación de los residuos en capas de un espesor no mayor a los 30 cm., al recubrimiento con tierra u materiales adecuados, a la eliminación adecuada del líquido lixiviado, al monitoreo constante de las napas de agua y al control adecuado de gases y de roedores, pero la norma fue vetada por el intendente Barletta.
"Resulta altamente preocupante que el Ejecutivo siga utilizando, como metodología, la política de los hechos consumados, sobre todo en un tema tan sensible para el medio ambiente y la salud pública de los santafesinos como es el relleno sanitario, y que desoiga sistemáticamente los aportes constructivos que se le realizan", señaló Leiva.
Por su parte, desde el oficialismo manifestaron que "si el relleno no va adonde se propuso, no hay otro lugar que sea adecuado" y aseveran que el emplazamiento del nuevo relleno tiene un impacto ambiental positivo, según un informe elaborado durante la gestión del ex gobernador, Jorge Obeid. "Eso permitió que se adjudique a la empresa y que el proceso sugiera adelante", indicaron.

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