Silvia Elías de Pérez, primera precandidata a senadora por el frente Cambiemos, rasguñó argumentos para atenuar la brutal derrota en Tucumán de la principal fuerza opositora al oficialismo.
Fue tan mala la elección del rejunte liderado por el UCR-PRO que ni el principal referente radical en la provincia, José Cano, fue al bunker de sus correligionarios a la hora de los discursos ante la prensa. El hecho de quedar salpicado por la derrota representó demasiado riesgo por correr en vistas a su candidatura a gobernador de la provincia.
En Cambiemos, está claro, esperaban resultados más piadosos es estas primarias nacionales. El enorme salón dispuesto, desde temprano, como escenario de posibles festejos evidenciaba que el plan era recibir el lunes a toda música y festejos. Sin embargo, la escasa cantidad de gente y la paliza recibida mudaron los planes a otro salón mucho más pequeño que, aún así, resultó bastante amplio para la concurrencia. La derrota caló tan hondo que forzó a la urgente búsqueda de causas y culpables.
"Estamos contentos con los números que sacamos más allá de que en estas PASO lo que poníamos en juego era poco. Pese a que pasó de todo, desde robos de votos hasta apagones en escuelas, como suele suceder en Tucuman, hicimos una gran elección. Ahora empieza lo importante con las eleciones del 23 de agosto", afirmó Pérez. Un par de horas después de estas palabras, su espacio político caía derrotado por más de 40 por ciento de puntos de ventaja ante la lista del Frente Para la Victoria encabezada por Jorge Alperovich (Senado) y José “Mellizo” Orellana (Diputados).Que el monstruoso aparato del alperovichismo incidió en la derrota es un dato razonablemente esgrimido para intentar explicar el escaso apoyo electoral. Sacando este hecho real, y no carente de valor, surgieron distintos aspectos a analizar en esta paupérrima performance opositora de cara a las elecciones provinciales del 23 de agosto.
Pablo Walter, precandidato a senador en segundo término, ilustró con claridad parte de las razones de esta caída. “Hay que entender que (Domingo) Amaya no participó en esta elección y quedó claro que sólo es un aliado nuestro a nivel provincial”, admitió el ex dirigente republicano en referencia al nulo aporte obtenido por el compañero de fórmula de Cano en los futuros comicios vernáculos.
Quedó demostrado con esto que, sin la pata peronista que puede ofrecer el intendente capitalino en las elecciones provinciales, la UCR no tendría chance alguna de disputar la gobernación tucumana.
Es entendible también que, con similitudes y diferencias, esta elección nacional no será lo mismo que la provincial. Mientras la figura de José Alperovich, como candidato a senador, sigue siendo una fuerza arrolladora, hay que advertir que en las próximas elecciones locales su apellido ya no figurará en las boletas y esto, sumado al aporte amayista, permitirá descontar sensiblemente el océano de diferencia que se registró en los comicios de este domingo.



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