El director general de Escuelas bonaerense explicó que la falta de mobiliario en los colegios se debe a un aumento en la cantidad de alumnos. Prometió para el lunes los pupitres faltantes en el establecimiento de La Matanza
"Tenemos 8.500 edificios y 56.000 aulas en la Provincia, y es probable que casos particulares como este (de la escuela de La Matanza) haya muchos", sostuvo el funcionario, quien reconoció que a veces no dan "a basto" con la provisión de bancos escolares.
Respecto al caso puntual del colegio técnico Jorge Newbery, del partido de La Matanza, Oporto dijo a un canal de cable que por lo que le informaron en el Consejo Escolar "los pupitres van a estar llegando el lunes", aunque señaló que va a tratar de que estén allí "hoy mismo".
En esa escuela se vive una situación insólita, ya que los alumnos se ven obligados a rotar su asistencia a clase durante la semana debido a una insuficiente cantidad de bancos para cubrir el total de estudiantes.
Los cursos afectados son 4°, 5° y 6° año, quienes además tuvieron que empezar las clases con una semana de demora respecto al resto, a la espera de que la irregular situación se solucionara.
Oporto dijo que esta situación "de gracioso no tiene nada", y afirmó que en la Provincia "se está viviendo una situación de emergencia de aulas por el crecimiento de la matrícula" de estudiantes.
"Hoy tenemos mayores necesidades, y los stocks de las fábricas no son el que nosotros necesitamos. Día a día estamos mandando aulas, como nosotros les llamamos a los pupitres y escritorios, a los diferentes distritos", explicó el funcionario.
Agregó que habitualmente "cuando termina el año escolar, hay un deterioro y hay que reemplazar entre un 10 y 15 por ciento. Además, estamos viviendo un crecimiento en la escuela secundaria. Eso es excelente, pero hay que salir para dar respuestas".
"Ocurren las dos cosas: crece la matrícula y hay pupitres que se deterioran. Y hay que dar respuestas a eso", sintetizó Oporto.
Y agregó: "Bienvenidos los problemas que recibimos porque crece la matrícula".
En la víspera, cuando se conoció el caso de esta escuela técnica, padres y alumnos de la institución ubicada en la localidad bonaerense de Villa Luzuriaga explicaron que "los cursos van rotando una vez por semana el día que les toca faltar a clases".
"Nos avisan los preceptores sobre el final de la semana o por teléfono qué día tenemos que faltar. Se va rotando para que no sea siempre el mismo día y así no afectar la misma cátedra", indicó un alumno a cuyo curso le correspondió ausentarse ayer según el insólito cronograma.
Otro estudiante relató que en una oportunidad llegó a pasar que "a algunos alumnos no les pudieron avisar a tiempo que les tocaba faltar y fueron igual a la escuela, pero se tuvieron que volver a sus casas".
Comentá la nota