Si bien para la mayoría de los usuarios la pantalla con la ubicación de los micros representa una herramienta de utilidad, algunos plantearon dudas por el tamaño de las letras e, incluso, pidieron que el sistema aporte más datos.
Por un lado, varios destacaron los beneficios del sistema de pantalla que muestra el recorrido de las diferentes líneas, para tener noción de cuánto demorará cada micro en llegar a ese lugar.
Por el otro, algunos se mostraron decepcionados al notar que el LED de 32 pulgadas no muestra el tiempo estimado que deberán esperar para el paso de la próxima unidad. Y, más aún, hubo adultos mayores que aseguraron no entender el funcionamiento, además de no alcanzar a leer con facilidad la información.
"Me parece una buena idea, pero me pasa algo parecido cada vez que voy al banco, donde no entiendo cómo usar el cajero automático. Creo que a otros jubilados les va a pasar lo mismo, las letras son bastante chicas y no se leen con facilidad", dijo Carlos Martín, mientras intentaba descifrar la información que aparecía en la pantalla.
Sin embargo, para los más jóvenes alcanza con sólo mirar la pantalla, sin preocuparse por desentrañar demasiado.
"Está bueno, pero imaginaba que iba a mostrar el tiempo de espera en minutos, como el subte de Buenos Aires. También sería más cómodo que mostrara los datos de los colectivos al mismo tiempo y no sólo los de una línea por vez", opinó Martín Tenconi.
La pantalla montada sobre un gabinete de metal y recubierta por un grueso vidrio antivandálico, muestra un sector reducido del mapa de la ciudad, mientras que en su margen inferior se observa un pequeño rectángulo color gris que se actualiza cada 20 segundos.
Allí se muestra, por turno, la cantidad de cuadras a las que se encuentra alguna de las unidades de las líneas que frenan en el lugar --en ese caso 502, 506, 507 y 519--, la velocidad a la que circula, o si se encuentra frenada.
"Está bueno saber dónde está el colectivo, pero no alcanzo a distinguir las letras, me parece que son bastante chicas", dijo Fabio Aguilar, quien agregó que espera que la instalación sobreviva al vandalismo.
Si bien la parada ya se encuentra instalada, la misma funcionará a modo de prueba piloto con el fin de conocer la opinión de los usuarios y realizar los ajustes que se crean convenientes antes de extenderlas a otros puntos de Bahía Blanca.
La primera parada inteligente de nuestra ciudad es similar a las que se utilizan con éxito en Córdoba y Rosario, donde se las considera un servicio esencial para los usuarios, siempre expectantes de la llegada del próximo ómnibus.
Esta posibilidad es consecuencia de los adelantos tecnológicos y de la decisión de las empresas locales de dotar de GPS a sus micros. El dispositivo --cuyas siglas derivan de la expresión en inglés Global Positioning System-- también permite que los bahienses puedan recurrir a la página de internet www.gpsurbana.com para conocer la ubicación de cada coche de los 16 recorridos vigentes.
"Nuestra idea es aportar un elemento que ayude al usuario y que no se vea como una complicación más. Queremos que su información sea confiable, para lo cual pretendemos pasar un período de prueba que nos permita atender cualquier dificultad", comentó la semana última a este diario el gerente operacional de Bahía Transporte Sapem, Adrián Saschrgorodosky.
El funcionario anticipó que ya se adquirieron siete monitores y se enviaron a construir diez gabinetes, de manera que en el corto plazo puedan colocarse en los puntos donde se advierta mayor movimiento y demanda por parte de los pasajeros.
Buen funcionamiento
"La Nueva Provincia" se mantuvo durante un buen rato junto a los usuarios. Más allá de las críticas, pudo notar que los datos emitidos por el sistema son precisos, ya que cada colectivo pasó en el momento en que la pantalla indicaba su presencia en el lugar.
Comentá la nota