Así operan los reducidores de electrónica

Así operan los reducidores de electrónica
No hay una investigación oficial, pero sí datos concretos sobre el modus operandi.

Los reducidores de electrodomésticos y electrónica venden los productos en ferias, puerta a puerta o los cambian por bebidas, principalmente cerveza. La Policía conoce estos circuitos, pero no hay una investigación concreta sobre este mercado negro.

Cada vez es mayor el número de casos donde los delincuentes ingresan a una vivienda y se terminan llevando electrodomésticos y aparatos de electrónica con la finalidad de reducirlos en un mercado negro, que está más que activo en Neuquén.

Las víctimas detallan en sus denunciasla sustracción de televisores, dvds, celulares, microondas, estaciones de juego y notebooks, entre los principales aparatos preferidos por los ladrones.

Los distintos miembros de la policía consultados por este medio coincidieron en algunos conceptos básicos, como que: “obviamente que para llevarse aparatos de electrónica y electrodomésticos los delincuentes tienen que tener dónde reducirlo, porque no se pueden quedar con todo”.

Si bien sobre el mercado negro no existe una investigación puntual, durante las distintas consultas a miembros de la fuerza de seguridad se pudo observar que hay conocimiento de su existencia y de algunos circuitos de comercialización.

En algunas averiguaciones por robos a viviendas la Policía terminó encontrando parte de los objetos en la feria de la plaza de Boca que se encuentra en la zona oeste.

“Son reducidores que levantan un puestito y ponen a la venta objetos robados que incluyen desde herramientas hasta electrónica. Hacen como si los estuvieran liquidando por un viaje o cuestiones familiares”, detalló un informante.

“Hace tiempo robaron en la casa de una mujer policía que vive en Plottier. Parte de las cosas las recuperó en esa feria”, agregó el uniformado, que advirtió que “si recorrés la feria y vas preguntando, los tipos te ofrecen conseguir cosas muy puntuales”.

Otra de las maniobras detectada por casualidad en la zona oeste fue el trueque de electrónica por bebidas. “En algunos mercaditos los pibes les caen con televisores, estaciones de juego o computadoras robadas que les entregan a modo de pago o trueque por cajones de gaseosas o cerveza”, explicó un oficial.

A estas modalidades de reducción se suma el tradicional de puerta en puerta. “Por acá vienen los pibes cargando los televisores y te los venden por muy poca plata”, contó una vecina de Cuenca XV que aseguró que muchos optan por comprar los objetos por temor a los pibes, que suelen responder a alguna banda.

En cuanto a los valores de comercialización, no hay una lista de precios, pero todo se revende a menos de la mitad del valor y dependiendo de la cara del cliente. “Un TV de 32 pulgadas ronda los 1.000 pesos, una Play Station los 500, un Dvd 200 y una notebook te la pueden tirar en 2.000 o menos”, detalló una fuente.

Por ahora este mercado es una gran nebulosa para los investigadores que avanzan en causas individuales que los van ayudando a tratar de configurar un panorama más completo.

Cierto es que del total de objetos robados la Policía históricamente apenas logra recuperar menos del 20 por ciento.

La Mañana de Neuquén solicitó una entrevista con el superintendente de Investigaciones, Dalmiro Zavalla, para que haya una voz oficial, pero el secretario general Osmar Leiva adelantó que no iban a realizar declaraciones al respecto.

Las joyas no se revenden fácilmente

Neuquén > La delincuencia abocada al rubro de la electrónica prefiere no robar joyas porque es un mercado que está bastante controlado.

Por lo general, cuando los delincuentes entran a una casa buscan lo más fácil de reducir, que es el dinero en efectivo, por eso es que revuelven todo. Si no hay dinero, se llevan aparatos de electrónica que son en la actualidad tan fáciles de transportar como de revender o trocar.

“Con las joyas prácticamente no se meten porque es muy cerrado el mercado y se les genera muchas complicaciones venderlas. Salvo un reloj, el resto no son piezas de cambio, por lo que lo más seguro es que las den por nada o las regalen”, explicó una fuente.

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