Once: un número con muchos misterios para dilucidar

Conspiradores de internet y escépticos de las coincidencias protagonizan esta nota para contar.
La mitología, la ficción y la religión desde hace tiempo hicieron creer que el año 2000 era la representación misma del futuro: autos voladores, viajes intergalácticos y claro, el final del mundo como lo conocemos. Llegó el 2000 y la vida siguió, crisis políticas, sociales, algunos finales felices, lo mismo de siempre. Más tarde, como si el hobbie de la humanidad fuera ponerse a pensar cuándo sería su final, comenzaron las conjeturas acerca del 2010, la fecha de una temible alineación planetaria que traería la desgracia, la tragedia, el desastre total. Bueno, no pasó nada.

Como expectantes por ver la ira de Dios, siguieron las teorías de la conspiración y las voces de los que quieren ver la cara enojada del Ser Supremo, no se callaron. Y ahí aparecieron los Mayas y su calendario finito, las hojas del contador de días se les acabaron en el 2012. Ni lerdos ni perezosos, los productores de Hollywood, grandes hacedores de películas que insultan la inteligencia de quienes pagan por verlas y expertos en crear pánico en las masas, se apuraron a lanzar el respectivo film: “2012”, con arcas de Noé incluidas y todo.

Al parecer, el 2012 queda demasiado lejos, pensar en el futuro no es suficiente, así que ahora miramos al presente. El 2011, más precisamente, el 11 (o sus combinaciones como 111 o 1111) sería el nuevo número de la desgracia. Como si la coincidencia fuera sinónimo de tragedia, hay quienes ven con temor el hecho de que este año traiga tantas fechas “capicúa”: 1/1/11; 11/1/11; 11/11/11. No conformes con eso, sólo en 2011 los números de los años de cada ser humano sumados al del año en que nació darán como resultado 111. ¿Ya hicieron la prueba?

Entonces, con tanta presencia, los buscadores de conspiraciones y señales espirituales se preguntaron: ¿Cuál es el significado del número once?

La cifra nunca tuvo buena fama. En la cábala es el número de la energía dirigida hacia las malas intenciones. En cuanto a los sueños anuncia momentos de incertidumbre. La historia tampoco le da buena fama. El hecho más reciente que viene a la mente es el atentado a las Torres Gemelas, el 11 de setiembre, las letras del nombre de New York City también suman once. Ambos edificios fueron construidos en once años. Otro atentado, el de Atocha en Madrid también sucedió un 11, de marzo. El huracán Katrina arrasó con Nueva Orleans el 29 de agosto: dos más nueve, once. Y claro, si de buscar malos augurios se trata, no hay que olvidar que el terremoto y tsunami de Japón sucedieron el once de marzo.

Y bueno algunos podrán argumentar que ese día también nació el hijo de alguien, alguna persona aprobó un examen, otros se ganaron un premio y eso no cambió para nada al mundo. Pero si la cuenta continúa hasta podemos volver a los Mayas y su calendario "terminal". Justamente el último día del calendario es el 21 de diciembre de 2012 ¿Ya sumaron cada número? Bueno también dan once. Coincidencia o ¿conspiración cósmica? La opción de creer es personal. Claro que hay un último hecho a recalcar, ya pasó enero y se llevó con él el primero y el once, no sucedió nada que ameritara que entrara a las bitácoras de las conspiraciones contra la humanidad. Habrá que esperar a noviembre ¿Escuchan la música de apertura de los Expedientes Secretos X?

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