El chubutense, de 38 años, venció por knockout técnico al japonés Hisataka en el décimo asalto y defendió por octava vez la corona supermosca de la OMB. La pelea fue en Trelew, la ciudad natal del Huracán.
El Huracán combatió en su ciudad después de seis años: la última vez fue el 14 de septiembre de 2007, cuando reinaba entre los moscas de la OMB y realizó exitosamente la undécima defensa ante el nicaragüense Marlon Márquez, señaló TyC Sports.
Esta noche no hubo ninguna comparación posible entre el local y su rival, que solo atinó a resistir los golpes hasta el antepenúltimo asalto. El campeón aplicó un plan de pelea más audaz y fue muy superior.
Narváez, de 38 años de edad, ostenta un palmarés de 40-1-0/ con 21 knockouts, mientras que Hisataka de 28 años, quedó con un record de 22-11-1/ con 10 knockouts.
"Elijo siempre a mi familia. Después puede venir el dinero, la fama, todo, pero siempre elijo a mi familia", dijo Narváez tras la victoria, sonriente y rodeado de una decena de personas. Es probable que en su cabeza no haya más objetivos que terminar su brillante carrera de esta manera. Es probable, también, que quede la sensación para siempre de que podría haber hecho algo más.
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