Los olores y vertidos de plantas de harina de pescado, en la mira

La Dirección Provincial de Controladores Ambientales controla a las empresas que con sus desechos, producen malos olores y vertidos que podrían complicar el futuro funcionamiento del emisario submarino.
Para aquellos que viven en los alrededores del puerto, los vertidos cloacales de las plantas de pescado y las emisiones gaseosas que generan, no son un tema menor. Los olores desagradables que en ocasiones se extienden a gran parte de la ciudad y las complicaciones que producen los vertidos en el funcionamiento de los desagües, debido a su consistencia y composición, deberán tener una solución antes de la puesta en funcionamiento del emisario submarino.

Las constantes denuncias por vertidos irregulares y por los olores que de ellos emanan, son atendidas desde la Dirección Provincial de Controladores Ambientales, dependiente del OPDS y cuya directora, la ingeniera agrónoma Verónica Gladario, atendió gentilmente a LA CAPITAL para dar su parecer sobre este importante tema.

- ¿Cómo articulan el trabajo desde el OPDS con el Consorcio del Puerto y las autoridades de Mar del Plata?

- Nosotros estamos en contacto constantemente con la gente del Consorcio del Puerto, organizamos reuniones periódicas, hemos tenido más de diez en la gestión de José Molina al frente del OPDS, se venían haciendo algunas reuniones anteriores, pero ahora intentamos mantener una determinada constancia para esos encuentros y vamos tratando de que los encuentros no sean con más de un mes de plazo entre una y otra para poder tener un control constante.

- ¿Cuáles son las acciones que toma el OPDS para atender estos reclamos?

- Nosotros hemos tenido alrededor de diez reuniones en estos últimos seis u ocho meses con la gente del Consorcio del Puerto, con la gente del autoridad del agua, de OSSE que es el encargado de la planta de tratamiento, hemos hecho un trabajo en conjunto para ver cuáles son las acciones que vamos a llevar a cabo en cualquiera de estas empresas.

De los muestreos que hemos realizado de los vuelcos, se han analizado los constituyentes, las grasas, la materia orgánica que ellos vuelcan, hemos trabajado en conjunto con gente de OSSE, quienes también han realizado algunas actuaciones, han pedido algunas mejoras y estamos trabajando en función de que las empresas, que son tres, sabemos que cada una tiene un avance en cuanto a las mejoras que tiene que implementar.

- ¿Qué ocurre con la intervención de la Justicia respecto de las clausuras?

- Tenemos una que en este momento está clausurada, nosotros estamos haciendo muchas actuaciones y acabamos de implementar los controles a las tres empresas. En la que está clausurada tenemos una intervención de un juez federal que permitió que siguiera hasta tanto se resolviera el amparo presentado por la empresa. Pero igualmente seguimos con el control y la medición de olores y además intentamos que cada una de las empresas vaya mejorando. Se les fueron pidiendo una serie de ecuaciones, de mejora en cuanto al tratamiento de los vahos que generan, las empresas siguieron trabajando, algunas en mayor grado que otras pero cada una tuvo las actuaciones que correspondieron, así que estamos ahora más que nada en la espera de la decisión de la justicia, porque nosotros hemos avanzado hasta un punto en donde estamos trabados por un tema judicial más que nada, así que estamos en esta última etapa, en estos últimos meses, esperando la decisión de la Justicia.

- Pero este tema tiene que tener una solución antes de la apuesta en funcionamiento del emisario submarino.

- Eso es cierto porque las descargas de esas empresas podrían obstruir el funcionamiento del emisario.

- ¿Entonces desde el OPDS no pueden dar nuevos pasos al respecto hasta tanto la Justicia no se expida?

- Exactamente, por lo menos en la empresa que tenemos clausurada, no podemos tener acciones nuevas hasta que la justicia no se expida. Pero sí, la clausura que dispusimos en su momento, estaba bien, en orden.

Las otras dos empresas están trabajando y les pusimos determinadas exigencias que poco más, poco menos, van cumpliendo y les estamos muy encima, porque sabemos que es una problemática muy grande que hace años está, y la idea es solucionarla y evitar la complicación con el emisario submarino.

- ¿Cómo sigue entonces la acción de la Dirección?

- Seguiremos con los controles periódicos y con esta última empresa, que es con la que tenemos el inconveniente con la Justicia, veremos cuando ella disponga en función de lo que determine, nosotros ya hemos elevado informes pertinentes y demás, se verá como procedemos, si continuamos con la clausura y se efectúan las modificaciones y lo que la empresa tenga que invertir y adecuar para un correcto funcionamiento para un eventual levantamiento de clausura o de lo contrario si el juez avala el funcionamiento de la empresa veremos cuál es la decisión que se toma desde el organismo.

Un problema con historia

Desde hace más de dos años, el Consorcio Portuario está trabajando junto a autoridades municipales -OSSE, Enosur- y provinciales -OPDS- para solucionar el problema de las fábricas Harineras de Residuos de Pescado.

En 2009, se generaron espacios de trabajos en los que se puso sobre la mesa toda la legislación vigente en cuanto a las normas a cumplir, tanto para las emisiones gaseosas que se liberan al aire, como los líquidos que van a parar a los desagües.

La problemática de los gases no se ciñe a los malos olores que generan, sino que son altamente contaminantes, según se comprobó en estudios que la secretaría de Política Ambiental de la Provincia de Buenos Aires -antecesora del OPDS- realizó en la ciudad.

En cuanto a los vertidos, no solo son contaminantes, sino que generan numerosos inconvenientes en la red cloacal, no solo de la zona portuaria, sino en todo su recorrido hasta la zona de vertido de Camet.

Si bien un primer plazo "improrrogable" para que las empresas realicen las obras de adecuación de su estructura para pretratar sus efluentes líquidos y emisiones gaseosas, era a fines de octubre de 2009, en la actualidad el tema no terminó de resolverse.

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