Con mal olor, baches, basura, tránsito pesado e inseguridad recibimos a los turistas

Con mal olor, baches, basura, tránsito pesado e inseguridad recibimos a los turistas
San Miguel de Tucumán recibe a sus visitantes por cuatro "puertas". Los vecinos de cada una de ellas se avergüenzan de su entorno
Ajustate el cinturón, porque llegaste a San Miguel de Tucumán. En el jardín de entrada a nuestra ciudad, vos -turista- encontrarás todo tipo de dificultades, como falta de señalización, baches, basura, mal olor e inseguridad. Por más imponentes que luzcan a lo lejos nuestros cerros, es probable que algunos paisajes no te inviten a visitarnos en otra ocasión. Pero tené paciencia, una vez que se atraviesan esos sectores, podés conocer otro Tucumán. Sucede que los accesos a la Capital por la avenida Jujuy, por la autopista de Circunvalación, por la ruta 9 y por el acceso Norte son una "cuenta pendiente" del Gobierno y de los mismos tucumanos ¿Qué falta? Sin dudas, controles vehiculares, mejor iluminación, orden, más limpieza y más servicios básicos para quienes viven en estos márgenes de la ciudad.

Los vecinos de estos sectores no esconden sus quejas: están cansados de lidiar con lo mismo desde hace décadas. Y con nombre y apellido relatan sus penurias. Ojalá sus quejas sean escuchadas por quienes tienen el poder para cambiar sus realidades.

De entrada

Desde su nacimiento hasta su final en la avenida Roca, la Jujuy es una de las calles más transitadas de la ciudad durante las horas pico. Abundan los camiones, los colectivos, las bicicletas, los carros de tracción a sangre y las motocicletas. Aquellos que vienen por la ruta 157 desde Córdoba, por ejemplo, se topan con un puente. Por debajo corre el agua del canal Sur, que no es precisamente transparente. La semana pasada desmalezaron sus márgenes. Pero una vez atravesada esta ahora prolija pasarela, es recomendable no disminuir la atención: lo que sigue es una buena cantidad de baches.

El resto del camino se traduce en basura, agua de cloacas, tránsito pesado y, por lo tanto, lento. En Jujuy al 2.400 están ensanchando el pavimento, por lo que durante unas semanas se podrá circular solo por media calzada.

A puro pozo

La autopista de Circunvalación es otro de los caminos más transitados para ingresar a la ciudad o para rodearla. En su extremo sur pueden verse montañas a ambos lados del camino; por un lado está la cadena montañosa del Aconquija y del otro, los enormes montículos de desechos que corresponde a Pacará Pintado. Como es época de quema de cañaverales, ya se ven los primeros campos carbonizados. ¿Entenderán los turistas por qué se incendian estas tierras? Los carros de tracción a sangre son muy comunes por este sector, y son los principales distribuidores de desperdicios. En los basurales de la zona no sólo hay desechos domiciliarios, sino también escombros, ramas y animales muertos.

Además, si un conductor decide bordear San Miguel de Tucumán por esta autopista, iniciará una lucha paciente para no despedazar su auto: el pavimento está infestado de baches. En unos 100 metros se contabilizaron hasta ocho pozos. El panorama se completa con animales sueltos (principalmente perros), basura y carros tirados por caballos.

Área accidentada

Le llaman "el cruce de la muerte". En la intersección de las rutas 9 y 306 se han producido varios accidentes fatales, por lo que un par de meses atrás instalaron un complejo semaforizado que busca mejorar la seguridad. Funcionan desde la semana pasada.

Para algunos vecinos fue una decisión acertada. Mientras que otros sugieren que lo ideal sería una rotonda, para que no se formen interminables filas de vehículos.

Al acecho

El acceso Norte ofrece un panorama distinto a las anteriores. El pavimento está prolijo y no se ve basura. Todo parece estar en orden para aquel que no conoce a fondo este sector. Pero los que viven por la zona aseguran que el gran flagelo es la inseguridad. Desde Villa Nueva Italia hasta un conocido hipermercado los habitantes sostienen que de noche se transforma en la "boca del lobo".

Te damos al bienvenida a nuestra querida ciudad y esperamos que tu estadía sea placentera (a pesar de estos paisajes).

JUJUY AL 4.500

"Estamos tapados de basura"

Detrás de una reja atiende a sus clientes. Pero no siempre estuvo así de protegida en su almacén. Elba de Sorroza vive en el final de la calle Jujuy desde hace 23 años. Ha sufrido robos con armas, pero también tiene clientes fieles y respetuosos. Es una de las primeras personas que recibe a los turistas que llegan del sur de la provincia. De hecho, ha llegado a recibir quejas de esos visitantes por el estado de esta puerta de entrada. "Da asco, estamos tapados de basura y yuyos. Si quiero que limpien mi zona tengo que pagar $100. Me dura unos 15 a 20 días. Después, a pagar de nuevo. Lo peor de todo es el agua de cloaca que llega del barrio El Gráfico. Ya no nos podemos sentar en al vereda por dos motivos: por el mal olor y por la inseguridad", contó la mujer.

Para Elba los accidentes son muy comunes: ha visto morir a más de un ciclista y a motociclistas. "Vienen envalentonados de la autopista -asegura Elba-. Para los niños y los adultos mayores es muy difícil cruzar la Jujuy".

AUTOPISTA DE CIRCUNVALACIóN

"No damos una buena imagen"

En la puerta de su casa José Altamirano tiene un almacén. Desde hace más de 20 años vive en el barrio Villarroel, que descansa a un lado de la autopista de Circunvalación. Los martes y jueves se traslada con su carro de metal para hacer las compras de verduras y frutas en el Mercofrut, que está a unos 300 metros de su casa. A José le preocupa la basura y el mal olor, aunque ya se acostumbró al tufo que emana de un basural clandestino que se formó debajo de un puente de la autopista. "No damos una buena imagen por esta entrada. Pero claro, acá cerca tenemos dos basurales que esparcen residuos cuando sopla el viento", se queja el comerciante. Aunque de noche no se acerca por esa zona, sabe que es peligrosa. "No hay ni un alma por acá cuando cae el sol", confiesa, mientras empuja con sus manos el carro cargado de alimentos. Mientras vuelve a su casa, larga en voz baja algunas quejas. Sucede que justo en ese momento unos carreros depositaban escombros y basura sobre el camino.

CRUCE DE LA MUERTE

"El semáforo fue un alivio"

Romina Albornoz (foto de arriba) vive sobre la ruta 306, altura km 8. No tiene agua corriente, por ello debe caminar varias veces al día hasta el fondo de su casa para obtener el líquido del pozo con motor. Si hay algo que Romina haría para mejorar el lugar donde vive -si tuviera el poder de hacerlo- sería la instalación de agua potable. "La única vez que arreglaron la zona fue cuando se hizo la Cumbre del Mercosur, en 2008. Me parece que tendremos que esperar a que vengan de nuevo para que arreglen este acceso. De noche es oscuro y nos asaltan constantemente", comentó la mujer.

A Romina le sorprende el denso tránsito que se nota últimamente en la ruta 306 y los accidentes que se producen. "Siempre hay víctimas fatales. Cuando estrenaron el semáforo sobre la ruta 9 fue un aliviazo, porque me parece que disminuyeron los accidentes", agregó. Juan Fredes trabaja en una empresa de transportes. Conoce como la palma de su mano a la ruta 9. Según el experimentado conductor, en donde pusieron los semáforos deberían haber construido una rotonda. "La cola se hace larga y los pícaros e impacientes se meten por la banquina. De noche es tan inseguro que no se respeta el semáforo", comentó. Juan propone que para darles la bienvenida que corresponde a los turistas habría que restringir el tránsito de vehículos pesados en las rutas durante las dos semanas de vacaciones, en el horario de 6 a 1 del día siguiente.

ACCESO NORTE

"Desde las 20, es tierra de nadie"

Trabaja de noche en una empresa de seguridad en la capital. Cuando emprende la vuelta a casa, Ramón Molina está más atento que nunca y sabe qué lugares evitar. Uno de ellos es el puente peatonal que está ubicado antes de llegar a Las Talitas. Por allí pasan sólo las motos (aunque está prohibido), porque los peatones tratan de evitar un arrebato o un violento asalto, muy comunes en ese paso peatonal. "Desde mi barrio hasta el Hiper Libertad todo es inseguro por la oscuridad. Bajamos del colectivo y ya nos esperan los ladrones para arrebatarnos algo. La Policía no está, a menos que los llamemos. Hacen rondas un par de días y luego no vuelven a pasar", confesó el vecino de Villa Nueva Italia, que se encuentra en el acceso Norte a la Capital.

"No sé cómo la sacarán los turistas si se quedan parados de noche. Después de las 20, es tierra de nadie", se preocupó el vecino.

Raúl Basilio, administrador de Vialidad de Tucumán, indicó que el gobernador José Alperovich le pidió en reiteradas ocasiones que refuerce la limpieza de la autopista de Circunvalación, aunque este trabajo le corresponde a Vialidad Nacional que está a cargo del mantenimiento de las rutas nacionales. "Limpiamos, pero dura una semana. Hay mucha desidia de la gente. Nos roban hasta la cartelería vertical", explicó Basilio. Por su parte, Víctor Sánchez, subjefe de la Policía de la Provincia, explicó que los controles en los accesos están a cargo de cada unidad regional de la fuerza, que cuenta con personal de la Policía Vial. Agregó que en el ingreso a San Cayetano, en puente Lucas Córdoba y en las cercanías del puente Ingeniero Barros se entregará folletería e información turística durante las vacaciones. El titular del Ente Tucumán Turismo, Bernardo Racedo Aragón, adelantó que en algunas estaciones de servicio de los accesos a la ciudad también brindarán información.

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