Si Urtubey gana este domingo será el séptimo triunfo consecutivo, resultado jamás obtenido por un mandatario salteño en los últimos 30 años.
Esta operación de superestructura tenía por objeto preparar la oposición al tercer mandato de urtubey a la par de garantizarle a Romero la senaduría nacional con el aval de un sector de la Casa Rosada. Este armado ayudaba a la figura del mandatario y del senador Romero a consolidar sus figuras condicionando a los sequitos del presidenciable a una interna fratricida y a los seguidores de Romero a la extinción.
Sin embargo las elecciones se les fueron de control. El P.O no solamente creció como descarga de un armado para diezmar al P.J. de Romero y Urtubey sino que no alcanza para neutralizar al sojero, agravado por las ultimas declaraciones de la candidata a senadora Cristina Fofani en relación al aborto que dejó perplejos a los salteños.
La volatilidad del voto en poco tiempo produjo un esparcimiento del votante entre el P.O y Alfredo Olmedo. En tanto algunos intendentes tambien quieren salvarse con Olmedo en el 2015.
Los votos al oficialismo dan por asegurado el ingreso de Rodolfo Urtubey con el techo de su hermano que es el 30 por ciento, pero confiadamente quienes dan por descontado este resultado y en el afán de evitar que llegue el senador Romero están expresando la voluntad de votar a Olmedo. Las encuestas así lo demuestran.
El prorrateo de votos a favor de Alfredo Olmedo y el residual al P.O. pone en peligro la renovación del mandato del senador J.C. Romero, por ende altera el acuerdo provincia con un sector minoritario gobierno nacional.


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