Abandonó el hotel donde el Cervecero realiza la pretemporada y se dirigió hacia Buenos Aires para concretar su desvinculación del club. El zaguero resolverá su situación en las próximas horas y luego se sumará a Colón de Santa Fe
Por un lado el jugador hizo mucha fuerza para que esta posibilidad deportiva se le concrete, dado que no iba a tener lugar de importancia en el equipo de Blas Armando Giunta y por el otro, en la última nota como jugador del Cervecero, dejó escapar alguna lágrima y varias frases fueron con la voz entrecortada.
"No deja de ser una despedida, pero estoy tranquilo. Me toca muy adentro porque estaba muy bien acá, con los chicos la pasaba bárbaro y disfrutaba mucho de los entrenamientos. Son decisiones que en algún momento iban a tener que pasar, si no era ahora, iba a ser en junio; me salió ahora y la tengo que aprovechar", aseguró el defensor rafaelino a EL SOL Deportivo.
A Olivera le quedaban seis meses de contrato, por lo que según la reglamentación vigente podía rescindir el vínculo si le pagaba al club los sueldos que le quedaban por cobrar. Por otro lado la institución mantenía una deuda con el futbolista, que tras su partida quedó saldada y además ingresó algo de dinero al Cervecero.
Sobre las razones de su partida, explicó que "la decisión la tomé porque acá no iba a arrancar jugando, estaba tapado por los chicos que terminaron haciéndolo y yo no tuve chances porque me recuperaba de la lesión. El técnico de Colón (Diego Osella) me quiere ciegamente y voy a un club donde me eligieron a pesar de que hace 8 meses y medio que no juego. Me tiene del Argentino A y como este torneo es muy corto, dura cuatro meses y medio, tengo que aprovechar la chance de jugar".
No tuvo reproches para Giunta: "yo no me meto en sus decisiones porque no me corresponde, porque él está para hacer su trabajo y yo para el mío. Tal vez hubiese sido diferente si me hubiese tocado jugar un partido antes de que termine el año; a lo mejor no me hubiera ido. Pero ya está, son cosas del fútbol".
En su tierra
Tampoco influyó la cercanía con su lugar de origen. "Voy a estar cerca de mi familia, pero más allá de todo priorizo jugar. El objetivo es recuperarme bien y poner todo el sacrificio para volver a ser el que jugaba en Quilmes. Tengo en claro que vamos a pelear la permanencia con Quilmes, pero le deseo lo mejor. Ojalá los dos equipos podamos mantener la categoría y que se vaya otro. Habrá que sacar muchos puntos".
Recuerdo
Sobre las imágenes más fuertes que se lleva del QAC, señaló que "algunos se quedan con el gol ante Argentinos Juniors o el cabezazo en la cancha de Boca, pero yo me quedo con el sacrificio que hice para defender en aquella jugada ante San Martín de San Juan con la rodilla rota, porque goles puede hacer cualquiera".
El marcador central también recordó al plantel: "el grupo se puso las pilas siempre y logramos cosas importantes como el ascenso o mantener la categoría y hay que estarles agradecidos a estos jugadores".
Por último, en la despedida del hincha del Cervecero, comentó que "la gente siempre me demostró su cariño. Me voy triste pero tranquilo porque lo hago sabiendo que jugué hasta el último partido todo roto por defender la camiseta de Quilmes. Por eso gracias a la gente y ojalá algún día pueda volver, porque siento un cariño muy grande. No digo despedirme porque soy joven, pero me gustaría volver para darle mucho más a Quilmes".
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