Advirtió que “el manejo discrecional, omitiendo disposiciones reglamentarias, llevó a una masiva habilitación de grandes locales comerciales”
Advirtió que “el manejo discrecional, omitiendo disposiciones reglamentarias, llevó a una masiva habilitación de grandes locales comerciales”. Aseguró que este cuadro contribuyó “a generar el caos en el tránsito que existe hoy en la ciudad”.
El concejal Fabian Olivera volvió a pedir una exhaustiva auditoria
Interna de las habilitaciones comerciales de la ciudad, poniendo énfasis en las grandes estructuras comerciales, al considerar que en muchos casos “no se cumplen las disposiciones en materia de seguridad y estacionamiento vehicular”.
“Mientras sigue firme una clara conducta recaudatoria que, en muchos casos, se convierte en una verdadera casa de brujas, especialmente, con los motociclistas, las autoridades municipales permiten que enormes y reconocidas firmas abran sus locales sin contar, por ejemplo, con playas de estacionamiento”, reafirmó.
“En las últimas horas se viralizó una imagen en la que aparecen decenas de motos aparcadas casi en 90 grados sobre el cordón externo de la calle Junín; frente a una conocida marca local de gaseosas; varios bonetes sostenían un cordón como protegiendo del tránsito a los pequeños vehículos”, planteó. “Describo este cuadro para poner en contexto el desorden y la discriminación en la que se caen cuando las normas son aplicadas para unos y eximidos otros”, redondeó.
“Firmas privadas como entidades públicas, con más de 500 metros cuadrados de construcción operativa funcionan libremente en la capital provincial, incumpliendo la obligación de disponer de una playa de estacionamiento. Jamás debieron ser autorizadas a abrir sus puertas; uno supone que el favor político o algún vuelto pudieron haber estimulado la vista al costado, pero lo concreto es que no puede admitirse este tipo de violaciones, sobre todo si profundizamos las consecuencias para los peatones y los conductores”, contextualizó.
“Cuando decimos que el estacionamiento medido contribuirá a oxigenar el tránsito no nos equivocamos, pero también hay que entender que uno de las principales razones para que exista este desorden reside en los permisos concedidos a firmas comerciales como Cetrogar, Carrefour, Musimundo, Godoy, la distribuidora de Quilmes sobre calle Pringles y, a instituciones públicas como PAMI y muchas otras. Todas ellas generan mucha concentración y circulación de gente y, lógicamente, de motos y autos; pero al no tener donde estacionarlos, las calles se ven abarrotadas de vehículos, lentificando el tránsito e incrementando el peligro en la vía pública”, analizó.
“Los inmensos galpones que tiene la empresa Godoy sobre la calle Brandsen, es un nítido ejemplo de lo que no puede ni debe ocurrir: en el lugar no sólo existen grandes tanques concentradores de combustible para abastecer a las unidades del servicio público de pasajeros, sino que funciona como parada para los usuarios. Los vecinos se quejan frecuentemente de los ruidos y el peligro que representa la presencia de un líquido tan sensible al medio ambiente y al manejo directo por parte de las personas; imagínese un principio de incendio en la zona en cercanías de tanques con miles de litro de gasoil o nafta”, ejemplificó.
“La misma concesión existe con las marquesinas, muchas de las cuales no fueron adecuadas a la reglamentación municipal por lo que los locales no pueden continuar habilitados; uno de los casos más emblemáticos lo constituye el Mercadito Paraguayo”, amplió.
“Lógicamente no estoy de acuerdo con el cierre de locales comerciales, como tampoco con la continuidad del caos en el tránsito y galpones que pueden explotar en cualquier momento.
Debe primar el respeto, la coherencia y, por sobre todo, el imperio de la ley; si un comercio tiene 700 metros cuadrados y aspira a seguir trabajando, pues que sus propietarios reduzcan las dimensiones y disponga del estacionamiento para sus clientes”, insistió.
Comentá la nota