El intendente tomó la decisión horas después de que la Justicia dictara una medida cautelar en la que ordena destruir las edificaciones de seis manzanas y desmalezar el predio abandonado. Con la firma de todos los secretarios, Jure definió contratar de manera directa a una empresa para evitar retrasos.
El viernes, Graciela Filiberti, jueza en lo Civil y Comercial, aceptó gran parte de los pedidos que el Municipio había hecho en una demanda contra Leonardo Passarini, dueño de la ex aceitera, y, en una medida cautelar, ordenó la demolición de las seis manzanas que más contaminan a la zona sur de la ciudad. A la vez, determinó que el costo se cargue al dueño; por lo tanto, anotó las diez manzanas como bien litigioso.
Para la jueza, es inaceptable que la Justicia se mantenga inactiva ante la magnitud del daño que ha producido el abandono de la ex oleaginosa. Por eso, para preservar la salud de la población, ordenó la demolición de las manzanas 37, 38, 48, 50, 60 y 62. Un día antes, Filiberti había enviado a un cuerpo de inspectores, que comprobaron el daño ambiental que produce el predio de Passarini.
Ahora, ni bien recibió la notificación formal del Tribunal, el intendente firmó el decreto para avanzar en el desmantelamiento de los edificios.
"Lo dispuesto por el Tribunal actuante se encuentra fundado no solamente en la seguridad de los vecinos sino en la salubridad de la población, que es obligación resguardar. La medida judicial obliga necesariamente a adoptar acciones ágiles y expeditivas que den respuesta en tiempo y forma en estas situaciones, en salvaguarda del interés público, fundado en razones de necesidad y urgencia", dice el decreto.
Con esos argumentos, Jure justificó la contratación directa de una empresa. "Se justifica establecer un procedimiento administrativo que permita, a modo de excepción y en tanto se mantenga la situación de necesidad que la genera, tomar las medidas que aseguren el bienestar general de la ciudad", se lee en el decreto.
El intendente agregó que se deben tomar medidas urgentes para que los resultados sean inmediatos. "Se considera prudente que la Municipalidad de Río Cuarto haga frente a los requerimientos del Tribunal actuante de la manera más expeditiva posible.
Se ha dado intervención al fiscal municipal, quien ha manifestado su expresa aprobación", dicen los fundamentos.
En el decreto, el intendente Jure instruyó a la Secretaría de Obras y Servicios Públicos para que cumpla la orden de la Justicia y facultó al secretario, Claudio Miranda, a que demuela las construcciones de las seis manzanas determinadas por la jueza Filiberti, que desmalece el sector y que rellene los pozos. Los costos quedarán, según hizo constar la jueza en las medidas cautelares, a cargo de Leonardo Passarini, el propietario del inmueble.
Las dudas que genera la rapidez del trámite es que el gobierno está actuando no con un fallo de fondo sino solamente con una medida cautelar. La Municipalidad quedaría complicada si en las instancias superiores se revierte el criterio de la jueza Filiberti de privilegiar el derecho a la salud.
Ayer, cuando conocieron la decisión de la Justicia provincial, los vecinos del sur, que ya habían apoyado la demanda del intendente, dijeron que es una buena señal pero que esperan medidas concretas.
En el decreto, el intendente definió que habrá una unidad ejecutora que estará conformada por la Secretaría de Obras y Servicios, por la Dirección de Bromatología y la asesoría legal del Municipio. Esa comisión tendrá que controlar que los trabajos se hagan rápido y con eficiencia.
El decreto
* El decreto del intendente señala que la Municipalidad debe cumplir sin demoras la orden de la Justicia de demoler seis manzanas de la ex aceitera.
* La razón es que debe frenarse el daño ambiental que está causando el enorme predio abandonado y eliminarse el peligro que implica para la salud de la población.
* Por razones de urgencia, el intendente Jure decidió evitar la licitación pública y contratar de manera directa a una empresa.
Marcos Jure
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