La millonaria inversión promocionada por el Municipio para adquirir tecnología que ayude a la prevención y esclarecimiento de delitos no se condice hasta aquí con los resultados. El deficitario servicio y mala calidad del monitoreo
En efecto, este Diario pudo confirmar de fuentes policiales como judiciales que hasta aquí la herramienta apelada por el municipio para combatir el delito ha servido poco, más bien nada, para esclarecer algún hecho de inseguridad, y mucho menos prevenirlo.
Si bien desde el Ejecutivo se asumió el compromiso ayer nomás de invertir en la materia, tras el asedio de la crítica de la oposición como la demanda ciudadana, siendo que hasta ayer recurrió al desentendimiento de la seguridad considerando que era -es- competencia provincial, se optó, entre otras acciones, por imitar la receta “exitosa” que se promociona de otros distritos, por caso Tigre, cuyo intendente ahora aspira a replicar la experiencia a todo el territorio, arropado de candidato a diputado.
Lo llamativo del caso, más allá de los cuestionamientos o disidencias que puedan verterse sobre si dicha herramienta tecnológica es la solución mágica al entuerto, es que el sistema hace agua. Lisa y llanamente las cámaras de seguridad hasta aquí instaladas son deficitarias, no sólo por la cantidad y ubicación, sino por la calidad de lo que registran las imágenes, tanto como el recurso humano elegido para su uso.
Si bien abiertamente nadie saldrá a esclarecerlo, los actores judiciales y policiales consultados reconocieron que el servicio hasta aquí no ayudó en materia de esclarecimiento de delitos oportunamente ventilados, y mucho menos en materia preventiva.
A más datos, la Justicia no logró esclarecer ningún suceso delictivo con las imágenes de las cámaras dispuestas en las calles por la comuna, ni la policía logró repeler algún ilícito desde algún llamado de alerta por quienes se encargan de monitorear aquellas imágenes.
Caso testigo
A saber, el resonante crimen en las puertas del bailable Sol Disco fue el botón de muestra de la mala ubicación de la cámara colocada en la avenida Del Valle. Como se informó, en vez de monitorear la zona donde generalmente suceden los incidentes, léase a la salida del boliche, se encarga de vigilar la playa del estacionamiento de servicio y su radio de adyacencia.
Como oportunamente se informó, cuando los investigadores requirieron las imágenes de dicha cámara para analizar lo sucedido en aquel incidente fatal, se toparon con la sorpresa, con un aditamento más: cuando gira hacia las puertas del boliche la imagen se ve obstaculizada por un gran cartel. Ergo, nada se pudo ver, ni se puede, hacia aquel radio de acción.
Sobre la ubicación también se suman otras críticas. Por caso, alguna cámara ubicada en la calle San Martín (pleno centro) que al parecer algún ventarrón la descolocó de su foco y hasta ayer (tal vez ya fue reparada) enfocaba el cordón de la vereda.
Calidad
Pero no sólo las deficiencias se notarían en las ubicaciones elegidas (se supone consensuadas con autoridades de seguridad), sino que también la calidad de las imágenes poco ayudan a esclarecer algún suceso.
Si conoció de un reciente homicidio sobre la sospecha de un auto que circulaba por la calle donde se cometió el crimen. Cuando se requirió el registro de aquellas imágenes se toparon con que son de una pésima calidad, por lo que no se logra identificar, reconocer, de qué rodado se trata.
Hay más datos sobre la falencia. Un reciente robo perpetrado en una cochera de la calle Rodríguez al 900 requirió de las imágenes de cámaras de seguridad de negocios de la cuadra para advertir sobre un rodado que, se observa, se lleva las cosas robadas.
Ante el indicio, se acudió a la cámara municipal ubicada en la calle Rodríguez y España, desde la cual, se suponía, con el sistema domo se podría capturar la imagen de aquel rodado y acercarla hasta reconocer su patente. La sorpresa fue mayúscula cuando se advirtió que cuando se quería acercar la imagen se iba deteriorando (pixelando) de tal manera que resultó imposible de contar como prueba que ayudara a la pesquisa.
Frente a la deficiencia notada en dicha cámara y sospechando sobre el rodado visto con la cámara privada, se insistió a la comuna para observar el resto de las cámaras dispuestas en distintos puntos de la ciudad. Allí la sorpresa volvió a ganar: al menos desde las 23 del sábado hasta las 9 de domingo (hora en que ocurrió el robo) de las nueve cámaras informadas, pocas funcionaban o tenían algún registro. Llamativamente, ni la ubicada en la zona de Villa Aguirre, Las Tunitas, la de avenida Del Valle y las ubicadas en el radio céntrico, contaron con registro alguno.
Así las cosas, la millonaria inversión promocionada no se condice con los resultados esperados. Habrá que aguardar si las nuevas acciones -ver aparte - ayudan a cambiar paradójicamente la imagen de las cámaras, hasta aquí difusa por cierto.
El anuncio oficial
Al respecto de las medidas implementadas desde la comuna, desde el lunghismo se anunció sobre el tendido de las líneas de fibra óptica en avenidas y calles en distintas zonas de la ciudad, con lo que se indicó que el Municipio “avanza con las obras previstas para la puesta en marcha de la red de más de 110 cámaras de videovigilancia que forman parte del Sistema Integrado de Protección Ciudadana”.
Al respecto, desde prensa municipal se añadió que junto al tendido de fibra óptica, que lleva adelante la empresa New Tree y que posibilitará la interconexión del más de centenar de cámaras de seguridad, continúan los trabajos de ampliación del Centro Municipal de Monitoreo, donde se ubicará el comando operativo del Sistema Integrado, con el control de la red de cámaras, de móviles policiales y municipales, de dispositivos antipánico y demás herramientas tecnológicas.
El intendente Miguel Lunghi destacó al respecto que “esta millonaria inversión apunta a contar con un sistema integrado para la prevención y la protección ciudadana, trabajando en conjunto y sumando esfuerzos con la policía y la Justicia provincial”.
“Ya se está avanzando a buen ritmo con toda la fibra óptica en distintas zonas y en las próximas semanas se empezará con la instalación en etapas de las cámaras de seguridad, que serán por supuesto monitoreadas los 365 días del año y las 24 horas desde el Centro de Monitoreo que se ubica en la parte posterior del palacio municipal”, precisó el jefe comunal.
Por su parte, el secretario de Gobierno comunal, Matías Civale, puntualizó que “todas estas herramientas sirven para la prevención y también para el esclarecimiento de delitos; es un aporte muy importante que hace el Municipio para colaborar y trabajar en conjunto con la Provincia, responsable de la Justicia y de las fuerzas policiales”.
Civale explicó que “el Municipio realizó una inversión superior a los 4 millones de pesos para la adquisición de las cámaras de seguridad y para la colocación de la fibra óptica, más otros 4 millones de pesos anuales de inversión en recursos humanos para la operación del sistema. A esto hay que sumarle las obras en el Centro de Monitoreo, la adquisición de botones antipánicos y por supuesto todo el aporte mensual que se realiza en combustible para los patrulleros policiales, el alquiler de dependencias para la policía y la reparación permanente de las unidades de la fuerza bonaerense”.

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